Un guardia civil rescata a dos perros que corrían peligro en plena autovía
Un guardia civil rescata a dos perros que corrían peligro en plena autovía
Viernes 8 de febrero. Son alrededor de las 11:15 de la mañana cuando el guardia civil Luis Sánchez Pérez pasa junto a su compañero de patrulla por la autovía, concretamente en la salida del centro comercial Copo, en sentido Motril. Ven a dos perros que han llegado a la autovía y tratan de cruzarla, con el consiguiente riesgo para sus vidas y la posibilidad de generar un accidente.
En ese instante, paran el coche en el arcén, colocan la señalización correspondiente y Sánchez comienza a llamar a los perros. Uno es una hembra pequeñita, mezcla de diferentes razas; y el segundo un cocker, que parece ir detrás de la primera. En un principio, la perra pequeña parece hacer caso a la llamada del agente y camina hacia él. Sin embargo, cuando se percata de que no es su dueño, cambia de opinión y comienza a adentrarse en la autovía.
Frenazos y ansiedad
“A la perra pequeña logré cogerla rápidamente pero el cocker fue mucho más complicado. Hubo frenazos, el perro, asustado y con mucha ansiedad, estaba desorientado y estuvimos alrededor de una hora hasta que lo pudimos atrapar”, comenta Luis Sánchez, el agente protagonista de esta historia con final feliz.
Al principio, al tratar de cogerlo, el cocker reaccionó mordiendo a Sánchez, que cambió de estrategia y comenzó a acariciarlo y a calmarlo hasta que lo pudo meter en el coche patrulla. Fueron momentos de ansiedad y riesgo para todos, incluído el agente, que aconseja “prestar especial atención a los perros cuando están en celo. Hay que sacarlos con correa puesto que, de lo contrario, pueden ocasionar situaciones complicadas”. Silvia Muñoz, de grúas Miguelón, fue testigo de los hechos: “me ha sorprendido la azaña del guardia civil. Normalmente solo los tachamos por poner multas...”. Al hablar con él, se nota que a Sánchez le gustan los animales. “Tengo un perro y un gato. Este último me eligió a mi. Me lo encontré en la calle, lo acaricié y se vino detrás. Y hasta hoy...”.
Otro rescate
Pese a su azaña, no es la primera vez que Luis Sánchez finaliza un rescate con éxito. El 22 de febrero de 2003, este agente logró evitar el suicidio de un camionero que pretendía tirarse desde el puente de Bayyana. “Estuve casi dos horas hablando y fumando con él. Primero lo hacía a gritos, desde por lo menos 50 metros. Luego, poco a poco, conseguí acercarme. Con la ayuda de una psicóloga y en un momento de descuido, logré cogerle y reducirlo. Hasta hace poco conservaba el mechero rayado que le lanzaba por el suelo para que se encendiese los cigarrillos mientras lo calmaba”.