Desalojadas 4 familias tras "okupar" casas de acogida para maltratadas
Desalojadas 4 familias tras "okupar" casas de acogida para maltratadas
El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) cuenta con una red de centros y viviendas de acogida destinada a dar cobertura a víctimas de la violencia de género, un recurso básico para mujeres en riesgo o apartadas de un techo por sus parejas. Según Igualdad y Bienestar Social, en Almería hay cinco centros específicos, además de un grupo de viviendas repartidas por la geografía de la provincia y cuya ubicación exacta se mantiene en secreto por motivos de seguridad. Sin embargo, una cadena de infortunios revela hoy la localización de cuatro pisos incluidos en este programa de acogida. Un equipo de la Policía Autonómica (Unidad Adscrita a la Junta ), apoyado por efectivos de la UPR de la Policía Nacional (unidades de intervención), desalojó ayer cuatro familias que ‘okuparon’ ilegalmente las viviendas del IAM en la calle Barranco Bolas, al sur de La Fuentecica-El Quemadero. Estaban vacías, así que decidieron "aprovechar" ese techo.
Según explica el delegado de Obras Públicas y Viviendas, José Manuel Ortiz, estas familias llevan desde finales de verano residiendo irregularmente en los inmuebles y, al mismo tiempo, privando al Instituto de la Mujer de usarlos en su red de asistencia social a maltratadas. “Somos conscientes de que mucha gente está en situaciones muy complicadas, pero la Junta de Andalucía cuenta con un registro donde muchas personas esperan su turno para recibir un alojamiento de acogida y no podemos permitir que otros entren dando una patada en la puerta”, explica Ortiz.
Negociación
La Junta detectó la "okupación" hace meses, pero se ha tenido que enfrentar a un largo proceso judicial para materializar el desalojo. Mientras, según expone Ortiz, la Policía Autonómica ha realizado una negociación para conseguir la retirada de estos ciudadanos sin incidentes. “Han hecho una gran labor; una familia nos había entregado ya la llave y ayer lo hizo otra, por lo que sólo hubo un desalojo de dos familias que no querían marcharse”, matiza. Los operarios han cambiado ya las cerraduras y los pisos se incluirán en el programa general de viviendas sociales. Fuentes de la Subdelegación del Gobierno han resaltado que el proceso de desalojo se ha realizado sin ningún incidente.