Cincuenta almerienses han participado en una investigación sobre la enfermedad del Parkinson
Cincuenta almerienses han participado en una investigación sobre la enfermedad del Parkinson
Cincuenta almerienses con trastorno del movimiento han participado a lo largo de los tres últimos años en una investigación que, desarrollada por el neurólogo Jesús Olivares Romero, ha concluido en un método diagnóstico que ayuda a diferenciar a quienes padecen la enfermedad de Parkinson de quienes tienen sus síntomas como consecuencia de un tratamiento farmacológico. Sustituye a la medicina nuclear, con garantías similares, y es “más eficiente”.
El estudio desarrollado en el hospital Torrecárdenas centra la tesis doctoral de Jesús Olivares, responsable de la unidad de trastorno del movimiento por la que, al año, pasan cerca de 300 pacientes de toda la provincia.
El método, ya comprobado, sustituye la medicina nuclear por un sistema que se basa en una ecografía lo suficientemente sensible como para identificar a los enfermos de Parkinson en nuestro entorno. Así lo explica este neurólogo que recuerda cómo los síntomas de esta patología son temblor en reposo, lentitud de movimiento y rigidez.
Ahora bien, el diagnóstico es clínico y actualmente la prevalencia de la enfermedad es de unos 250 casos por cada cien mil habitantes, lo que en la provincia arroja una cifra de algo más de 1.500 enfermos. Eso sí, la incidencia recoge unos 120 nuevos casos al año.
Si bien los trastornos del movimiento son los síntomas más significativos de esta patología, hay otros que no son motores (trastornos del sueño, mareos o problemas de comportamiento) y que, a la larga, pueden condicionar la vida del paciente. Una calidad de vida que, gracias al tratamiento farmacológico, es, en condiciones normales, muy buena durante cerca de ocho o diez años. Después de este tiempo, pueden aparecer complicaciones, reconoce Olivares, que, no obstante, recuerda que hay otros métodos para combatir la enfermedad: la cirugía funcional o el tratamiento con levodopa.
Hoy día lo más novedoso es el tratamiento farmacológico de infusión continua, que permite insuflar levodopa de forma continuada, lo que reduce las complicaciones relacionadas con la aplicación puntual del fármaco.
Y es que la investigación con células madre ha quedado un poco parada, después de que los investigadores comprobaran que la enfermedad sigue su curso, a pesar, incluso de sustituir células enfermas por sanas.
Así las cosas, el diagnóstico precoz es el arma con la que cuentan pacientes y neurólogos para obtener y ofrecer la mejor calidad de vida posible a quienes padecen Parkinson. “Si se siente torpe a la hora de levantarse, de moverse o nota rigidez en los músculos, consulte a su médico de cabecera”, recomienda Olivares.