Una fracción del PP Europeo pide el sí para el acuerdo agrícola con Marruecos
Una fracción del PP Europeo pide el sí para el acuerdo agrícola con Marruecos
En diciembre, después de muchos meses de trabajo, el francés José Bové presentó ante la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo las conclusiones de su informe sobre el acuerdo agrícola entre la Unión Europea y Marruecos, que está pendiente de ser ratificado. El eurodiputado galo recomendaba votar no. Sin embargo, un mes después ya se han presentado cinco enmiendas, pidiendo todo lo contrario: votar sí.
Los autores de dichas enmiendas son Vital Moreira (Grupo Socialista Europeo), Bernd Lange (Grupo Socialista Europeo), Daniel Caspary (Grupo Popular Europeo), Robert Sturdy (Conservadores y Reformistas Europeos) y Metin Kazak (ALDE-Demócratas y Liberales).
El hecho de que en el Grupo Socialista haya un eurodiputado portugués y otro alemán que hayan presentado una enmienda rechazando el informe de Bové y, por tanto, a favor de ratificar el convenio agrícola con Marruecos, no es ninguna sorpresa, sobre todo, teniendo como precedentes la postura de los europarlamentarios españoles del PSOE (como Josefa Andrés Barea o Sergio Gutiérrez) que se han manifestado a favor en reiteradas ocasiones. Sin embargo, sí es más llamativa la presentación de una enmienda por parte del Partido Popular Europeo, concretamente por el alemán Daniel Caspary. Esto viene a decir que pese a que desde el PP español en los últimos dos años se ha expresado que su trabajo en Bruselas ha sido convencer a sus colegas europeos de la conveniencia de votar en contra; sin embargo, es dudoso el éxito de su iniciativa, ya que hay una parte de su grupo que abiertamente se muestra favorable.
Fecha clave, mitad de febrero
En cualquier caso, habrá que esperar a la votación definitiva que se realizará en el Plenario del Parlamento Europeo (PE), en una fecha aún sin concretar, pero que ha sido determinada entre el 13 y el 16 de febrero. Ese será el último peldaño que tendrá que superar dicho acuerdo (firmado pero no ratificado). Si la votación fuese negativa, el acuerdo sería tumbado definitivamente y de nada habría servido su aprobación previa en el Consejo de Ministros de la Unión Europea y su firma anterior por la Comisión Europea (primera interesada).
En el supuesto del ‘no’ final por parte del Plenario del PE, aquellos que promueven el libre comercio entre ambas orillas del Mediterráneo tendrían que empezar desde cero.
Pero todo lo anterior son cábalas. Antes de ir al Plenario irá este jueves 26 a la Comisión de Comercio Internacional del PE donde se votará el informe de rechazo elaborado por Bové.
Carácter vinculante pero no definitivo
Si alguna de las cinco enmiendas, al informe de Bové, que se votarán este jueves 26 en Bruselas sale aprobada; entonces dicho informe que a día de hoy recomienda “votar no al acuerdo” cambiaría su recomendación final pidiendo “votar sí”.
En cualquier caso, dicho informe, que es vinculante de cara al Plenario del Parlamento (mediados de febrero), no es definitivo ya que los europarlamentarios tendrán libertad de voto.