La Voz de Almeria

Pequealmería

Tíjola arrasa en Almería: el IES Alto Almanzora vuelve a ganar el Torneo de Debate Educativo

El equipo ganador logra repetir éxito en uno de los retos educativos más duros

El equipo del IES Alto Almanzora, ganador del Torneo Educativo de Debate de Almería.

El equipo del IES Alto Almanzora, ganador del Torneo Educativo de Debate de Almería.La Voz

César Lorente Venteo
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El pasado 4 y 5 de marzo de marzo, el IES Alto Almanzora de Tíjola se alzaba ganador del Torneo de Debate Educativo de Almería, revalidando título de un torneo que va mucho más allá de la competición, en el que alumnos y profesores trabajan juntos para construir argumentos, cuestionar ideas y aprender a defenderlas con rigor y seguridad frente a otros equipos de toda la provincia.

El Torneo de Debate Educativo Andaluz, que se organiza a nivel provincial antes de su fase autonómica, nació en el curso 2018-2019 impulsado por un grupo de profesores con experiencia en oratoria y competición académica.

Cada provincia celebra su liga con decenas de centros, y los ganadores pasan a una final autonómica. En Almería, este año han participado cerca de una treintena de institutos, con equipos formados por cuatro alumnos que asumen roles muy definidos y que deben preparar tanto la postura a favor como en contra de una misma cuestión.

El poder de la palabra

“No creo que sea exactamente una competición porque tiene un valor educativo y se trata de participar para aprender. Esa es la verdadera victoria”, señala Rosa Gea, profesora de Lengua y Literatura en el IES Alto Almanzora de Tíjola. Bajo esa filosofía, el torneo plantea temas abiertos (este año sobre la eficacia de la ONU en los conflictos actuales) que obligan al alumnado a investigar, contrastar y argumentar desde posiciones opuestas.

Ese proceso es el que ha llevado al equipo de Tíjola a repetir victoria en la fase provincial. Para África Sánchez , una de sus integrantes, el cambio ha sido evidente: “El debate ha pasado de ser una simple actividad a ser algo motivador y una de mis formas favoritas de aprender”.  Lo que empezó como una prueba se ha convertido en una experiencia que exige constancia y unión. “Es como un camino muy largo… tienes que ir unido a tus compañeros si quieres llegar al final”, explica.

En esa misma línea, Juan Felipe Segura pone el foco en el aprendizaje más profundo: “Buscaba una herramienta para ganar seguridad al hablar en público, pero encontré algo mucho más profundo”. Repetir el triunfo ha sido, según cuenta, un reto personal. “Debatir es entender el mundo desde los ojos de quien piensa diferente a ti”.

Por su parte, Leontino Torres, agradece la labor de su coordinadora: "La preparación no es fácil, pero Rosa tiene el mismo o más mérito que nosotros” . También insiste en la importancia del debate: "yo siempre le recomendaría a cualquier alumno de secundaria empezar en debate, porque, personalmente, es algo que me ha dado mucha motivación y aprendizaje".

Esa visión la completa Francisco Jiménez: “quería recomendar a todos los jóvenes que se apuntaran a debate, ya que de alguna forma u otra me ha cambiado la vida. Me ha ayudado a socializar más y también de una forma u otra me ha ayudado a creer más en mí y sobre todo en mis compañeros”.

Una herramienta para una sociedad mejor

“El debate debe servir para combatir los fanatismos, evitar extremismos y posicionamientos infundados”, explica Begoña Bailina, miembro de la organización del Torneo y también jurado. “Se necesitan tres jueces por sala. Es un trabajo arduo y totalmente desinteresado. Juzgar agota muchísimo”.

“El torneo se estructura en varias fases en las que los equipos, formados por cuatro alumnos con roles fijos como introductor, refutadores y conclusor, se enfrentan en debates de unos 30 minutos sobre una misma pregunta, defendiendo tanto la postura a favor como en contra según el sorteo”, continúa explicando.

Cada enfrentamiento es evaluado por un jurado de profesores que valora aspectos de fondo, como la solidez de los argumentos, la calidad de las evidencias o la capacidad de refutación, y también de forma, como la expresión verbal, el lenguaje no verbal o la puesta en escena, además del equilibrio del equipo y la capacidad de acercar posturas.

“Leemos muchísimo, ordenamos ideas, buscamos la frase ideal y entrenamos la puesta en escena”, cuenta Rosa. Todo se construye en equipo. “Somos seis miembros, contando un alumno sustituto, aunque solo compitan cuatro. Todos aportan, cuestionan y reescriben”, explica. Pero, por encima de los resultados, lo que más le interesa es otra cosa: “Lo más satisfactorio es ver su crecimiento personal”.

Ese crecimiento también se percibe en cómo evoluciona la forma de pensar. “Empiezan creyendo que una postura es la válida y descubren que la otra también tiene sus razones”, añade la docente. Un proceso que también Begoña afirma que “es clave para formar ciudadanos críticos y preparados para interpretar la realidad”.

Desde el IES Rosa Navarro de Olula del Río, quienes llegaron a las semifinales, Guillermo Piñero, profesor de historia y coordinador del grupo de debate, cuenta que “llegar a semifinales ya es un premio, con 25 o 30 equipos participando. La competitividad está en un segundo plano, es un torneo educativo y didáctico”.

A medida que avanzan las rondas, también cambian los alumnos. “Empiezan con muchos nervios, pero luego los ves mucho más seguros de sí mismos”, señala Guillermo, que destaca además la deportividad entre equipos. Un aprendizaje que va más allá del resultado y que se queda, como coinciden profesores y alumnos, mucho después del último debate.

Pero la aventura aún no ha terminado. El equipo del IES Alto Almanzora aún tiene que enfrentarse en mayo a los mejores del resto de provincias de la comunidad andaluza, pero ganar será lo de menos. Porque, al final, como dice Juan Felipe, “ganar es el trofeo, pero debatir es el regalo”.

tracking