El nuevo deporte olímpico que triunfa entre los jóvenes de Almería arranca su particular Liga
Un evento que se celebrará en diciembre en la capital y pensado para escaladores desde los seis años con categorías como benjamín e infantil

Climbox en Almería
Por increíble que parezca, la escalada no se convirtió en deporte olímpico oficial en los Juegos de Tokio de 2020, que se celebraron en 2021. Sin embargo, más sorprendente es aún que esta actividad no llegara hasta hace tres años a Almería con la inauguración de Climbox, una instalación de unos cuatrocientos metros cuadrados localizada en el barrio del Cortijo Grande, muy cerca de la Avenida del Mediterráneo.

Climbox en Almería
No obstante, puede que haya muchas familias almerienses que aún no lo conozcan. Cuando abrió sus puertas el 22 de abril de 2022, sus fundadores tenían un sueño claro: crear en Almería un espacio donde moverse, jugar y superarse se sintiera tan natural como compartir una tarde entre amigos. Tres años después, aquel primer rocódromo de la provincia se ha convertido en un punto de encuentro para familias, deportistas y curiosos de todas las edades.
Este espacio para entrenar, jugar y aprender ofrece zonas adaptadas para todos los niveles —también para los más pequeños, a partir de los 4 años— y un sinfín de actividades: La Liga, que este año arranca el 13 de diciembre, encuentros con colegios y empresas. Cumpleaños, actividades familiares, campamentos urbanos y eventos temáticos como Halloween, así como entrenamientos guiados, cursos de escalada y talleres relacionados con el bienestar.

Sala Climbox en Almería
“Esto tiene que existir en Almería”
“Vimos una oportunidad clara”, recuerdan desde Climbbox. “Aquí no había nada parecido y queríamos traer la experiencia de la escalada indoor a una ciudad con tanta energía.” Así nació un centro que hoy combina deporte, bienestar y comunidad, siempre con un ambiente cercano, humano y muy almeriense.

Colegios en Climbox
Pero, ¿por qué engañcha tanto la escalada? Quizá porque no va solo de fuerza. Ni de competir. El equipo técnico lo explican así: “Cada ruta es un pequeño reto personal: pensar, moverse, respirar. Y cuando llegas arriba, la sensación es única”. Por eso la disfrutan niños, jóvenes y adultos.
Del miedo a la confianza
Las zonas más coloridas y los circuitos llenos de formas divertidas son el gran imán para los pequeños escaladores. Para quienes buscan aprender paso a paso, el equipo de monitores es fundamental. Todos ellos, formados y con enorme vocación, son quienes calman nervios, celebran avances y ayudan a que los niños descubran de lo que son capaces.

Un niño escalando en las instalaciones de Climbox, en Almería
En Climbbox recuerdan decenas de casos de peques que comenzaron con dudas y hoy suben las paredes con una seguridad sorprendente. Algunos, como Julio, Livia, Marco, Chloe o Jimena, llevan allí prácticamente desde el primer día. Los han visto crecer —en fuerza y en altura— y convertirse en parte de la identidad del centro. Incluso cuentan ya con un equipo de tecnificación del que han salido campeones y campeonas de Andalucía.
Cuando se les pregunta qué les dirían a todos los niños y niñas de Almería, lo tienen claro: “Que se atrevan. Que prueben, que se equivoquen y vuelvan a intentarlo. Que confíen en su curiosidad. Porque escalar no es solo subir una pared: es descubrir lo alto que cada uno puede llegar.”