La emotiva ovación que puso en pie a un instituto de Almería para despedir a su profesor más longevo
Tomás Díaz Hinestrosa se acaba de jubilar después de más de tres décadas de enseñanza

Despedida de Tomás Díaz junto a otros profesores del IES El Palmeral de Vera.
34 años y un mes. Ese ha sido el tiempo exacto que Tomás Díaz Hinestrosa ha dedicado a la enseñanza en el IES El Palmeral de Vera, convirtiéndose así en el profesor más longevo del centro. Pero recientemente ha colgado el título de docente para estrenar el de jubilado. Y lo ha hecho a lo grande. Con una despedida que puso en pie a todos los alumnos y profesores que le regalaron una ovación de pasillo que, como él mismo reconoce, es la “culminación de toda una vida” y un reconocimiento que aún lo “abruma”.
La jornada laboral terminaba un jueves cualquiera en el IES El Palmeral, pero la salida no fue la habitual. Cuando Tomás pisó el pasillo se encontró con todo el instituto esperándole: “Fue un momento muy emocionante. Ya desde el día anterior los alumnos me hicieron algún regalo y ya como colofón estaba todo el instituto” explica.
La emotividad del momento se intensifica con una casualidad de la vida: justo este año, sus dos hijos han comenzado a estudiar 1º ESO en el mismo instituto donde su padre ha dedicado gran parte de su carrera profesional.
Un ‘flechazo’ con Vera
Natural de Moguer, en Huelva, Tomás llegó a Vera hace más de tres décadas con una plaza que, al principio, le pareció lejana: “Al principio creía que había tenido la mala suerte de que la plaza que me habían dado definitiva fuera tan lejana” confiesa en una entrevista en la Cadena SER Levante. Sin embargo, su llegada al Palmeral fue, en palabras del propio docente, un “flechazo”.
“Me gustó muchísimo el espacio, los compañeros, la actitud de los alumnos, y me quedé. Lo cual incluso todavía me sorprende que haya estado tantísimos años” añade.
Esta tierra almeriense no solo se convirtió en su hogar, sino en el escenario de su vida. “Me gustó muchísimo la zona, coincidía con mis gustos y me fui quedando. Conocí a mi pareja, aquí también han nacido mis hijos y han pasado multitud de generaciones” relata.
Presente y futuro
Los primeros días después de la jubilación, tras haber cerrado un ciclo tan largo, son para Tomás un cúmulo de “sentimientos un poco encontrados”. Por una parte, “crees que vas a tener más tiempo para ti y para tu familia” pero por otra “se echa de menos el que ha sido tu centro, tu lugar de trabajo, el sitio donde prácticamente has desarrollado tu vida durante tantos años”.
No obstante, las “vacaciones” no serán un parón total: “Ya me han cubierto la agenda con ocupaciones varias, así que estoy bastante ocupado”. Aunque, por supuesto, también tendrá tiempo para dedicar a sus aficiones: “Me gusta mucho el deporte, practico golf y teniendo los campos que tenemos por la zona sería un delito no usarlos” pero “también tengo otras aficiones de tipo intelectual”.