SIN SENTIMIENTOS
Un mundo gigante y solo tenemos una. No nos hacen falta más, porque son capaces de darnos todo y más. Debemos dar las gracias por la vida que nos dieron y hoy día nos dan. ¿Qué haríamos sin esa persona que lucha día a día por conseguir nuestra mayor felicidad? Si eres tan afortunado de tenerla contigo, cógela de la mano y disfrútala. Luego llega el mejor regalo que te pueden ofrecer, un compañero de vida y siempre fiel. Nos obsesionamos en conseguir lo máximo en el ámbito material cuando la verdadera riqueza la tenemos en las personas que nos rodean. Vivimos en un mundo muy desarrollado en tecnologías, pero frenado en sentimiento. Dejemos de presumir por tener lo último del mercado y valoremos más cada segundo que nos dedican las personas. Creemos que cada vez avanzamos más y más, cuando realmente nos estamos convirtiendo en robot sin corazón. Qué fácil es escribir un te quiero incluso con un corazón, pero que difícil está siendo que la sociedad lo diga y lo sienta. Imagina una vida sin sentimientos. ¿Sería posible disfrutar de algo? Funcionamos con un cuerpo físico, mental, emocional y espiritual. Nuestros sentimientos son la esencia de quienes somos. Alimentan la energía que constantemente reinventamos a lo largo de nuestras vidas. Nuestros sentimientos nos mantienen informados de nuestro estado de ánimo les imprimen expresión a nuestras vidas. Los sentimientos nos motivan o nos deprimen. Son el núcleo de nuestros problemas y nos impulsan a la acción, positiva o negativa. Le dan valor y sentido a nuestra existencia, a nuestras relaciones, a nuestros sueños y aspiraciones. Para concluir, aún estamos a tiempo de empezar a valorar aquellas cosas que parecen tan insignificantes, pero realmente no lo son. Disfrutar ahora, en este instante, de todo aquello que te da energía para seguir adelante en una sociedad donde últimamente todo es negativo.