Deficiencias e irregularidades
Los ex presidentes de la Junta de Andalucía y del PSOE han comparecido en la comisión que investiga el fraude en los cursos de formación para parados, ya lo hicieron en la de los ERE, para decir más o menos lo mismo. Chaves y Griñán pasaban por allí, nadie ni desde dentro ni desde fuera les avisaron de nada y si acaso se habrían podido dar algunos casos de irregularidades o deficiencias. Es la moda ahora, al estilo Infanta, no sé nada, de nada, de nada.
Primero el caso de los ERE y ahora el de los cursos de formación, es hablar de centenares de millones de euros que no se han destinado al fin para el que fueron creados, millones en subvenciones que acabaron en manos de sindicatos, patronal, altos cargos o amiguetes del PSOE que hacían que montaban una empresa al calor de las subvenciones y que luego nadie se preocupaba de inspeccionar si realmente el dinero se había dedicado a la formación o a pagar comilonas, fiestas o directamente actividades del partido o del sindicato hermano y o del primo. Esa es a mi modo de ver la principal cuestión que hay que investigar: cómo es posible que nadie en la Junta se dedicara a realizar el seguimiento de tal cantidad de dinero público y además cómo en todo este tiempo, la Junta no ha hecho nada, absolutamente nada, por recuperar ni un solo euro público.
Por acción o por omisión, la Junta de Andalucía, sus principales responsables hicieron la vista gorda con el destino de mucho dinero que debía servir para reintegrar al mercado laboral a miles de parados en la comunidad autónoma con más parados de Europa. El paradigma de todo este fraude de los ERE en el que se mezcla la falsa formación es el caso de la empresa Delphi en Cádiz. Casi todos los 1.600 trabajadores fueron despedidos con la promesa de formarles y encontrarles una nueva ocupación. 10 años y casi 300 millones después, un tercio sigue sin ocupación y en su memoria las horas de visitas a bodegas y zoo en que para muchos consistió la extravagante formación.