No dejemos este impulso en vía muerta
`He participado en el reciente viaje-protesta para reclamar unas comunicaciones dignas`
Apoyar y defender las causas que entendemos justas y razonables para el bienestar del conjunto de la sociedad almeriense no debería pasar por el filtro de los intereses políticos personales o colectivos. Así lo entiendo yo y así lo entienden mis compañeros en el Partido Popular de Almería, y por eso hemos participado gustosamente en el reciente viaje-protesta de la Mesa del Ferrocarril de Almería a Sevilla para reclamar unas comunicaciones ferroviarias dignas para nuestra provincia, del mismo modo que también nos sumamos a las diferentes concentraciones y manifestaciones que se han venido organizado. El evidente maltrato que sufren los pasajeros que viajan desde o hacia Almería no admite sino el rechazo y la apelación al Gobierno y a ADIF para la búsqueda común de soluciones efectivas. Por eso hemos respaldado y vamos a seguir apoyando todas las iniciativas que el conjunto de la sociedad almeriense articule en ese sentido. Ahora bien, el impulso que ha cobrado este movimiento social después del penoso viaje a Sevilla puede quedar en vía muerta si nos limitamos a centrar todo el interés reivindicativo de Almería en materia ferroviaria. Somos muchos los almerienses que echamos en falta una movilización similar en frentes que, quizás por depender directamente de la Junta de Andalucía, como la Salud o la Educación, no se están produciendo. No me aventuraré a establecer un escalafón de importancia en las materias que deben ser reclamadas, pero sí diré que tener más y mejores hospitales y más y mejores centros educativos es algo, por lo menos, tan importante como viajar más rápido en tren a Sevilla o Madrid. Por eso creo que es necesario que los partidos políticos, los sindicatos, los movimientos sociales y los medios de comunicación se unan, llevados del objetivo común de construir una Almería mejor para todos, y hagan presión a quien corresponda y ante quienes competa, para solucionar problemas que no pueden seguir enquistados por más tiempo en Almería, como el retraso en el inicio de las obras del hospital materno-infantil o la supresión de las aulas prefabricadas en los centros escolares, por citar solo dos cuestiones de las que nadie, salvo por razones de obediencia partidista, puede desertar. Insisto en algo que vengo diciendo desde que soy Alcalde: mi prioridad es Almería y mi principal obligación son los problemas de los almerienses. Y en ese objetivo no pesan siglas ni directrices políticas. Por eso voy a seguir defendiendo los intereses de Almería ante quien deba, sin mirar colores políticos. Ojalá todos los políticos almerienses actuasen así.