El arte contra la estupidez (II)
En estos tiempos de crispación, de problemas, de elecciones y pre-elecciones, de terrorismo, de prejuicios, de telebasura; en estos tiempos de nubes y tormenta, en fin, es necesario no perder de vista la cultura, la educación, el respeto. Son el único ancla que puede serenar, conciliar, asentar ideas y pensamientos; lo único capaz de evitarnos, en fin, un naufragio inminente.
Gracias a Antonio Morillas Jiménez por inspirar, con un poema propio, los versos que siguen.
EL ARTE CONTRA LA ESTUPIDEZ (II)
Yo me niego también, amigo mío,
a escuchar las palabras del que sólo
sabe escupir veneno sobre el lodo
sin querer embarrarse, y desde el río,
desde las aguas limpias, prostituye
la libertad que esgrime a su medida
y que ajusta y ensancha según mida
lo que dice o no dice, lo que arguye
contra el contrario. Y escudado en ese
parapeto, ultraja a su manera
a todo el que se opone. Y en su ira
suelta coces sin más, cual si supiese
que es un jumento al fin, con orejeras
que no le dejan ver, por más que mira.
Canjáyar, abril de 2015