España, el niño modelo
Los Presupuestos de 2015 han entrado en el Parlamento para su debate. Son muchos los que piensan que las cuentas son voluntaristas y electoralistas. Nada nuevo. No conozco unos presupuestos que la oposición no haya tildado con adjetivos semejantes. Otra cosa son los economistas.
Por supuesto que los de 2015 también han suscitado controversia entre ellos, pero es mayoritaria la opinión de que el gobierno es consciente de que en Europa se ha producido un frenazo en el crecimiento, que nos puede afectar, pero confía en que es pasajero y que a lo largo de 2015 los países más "vagos" en reformas se van a poner las pilas con la inestimable ayuda del BCE.
Lo más criticado de estas cuentas de 2015 parece estar en las previsiones macroeconómicas. El ejecutivo, a pesar de esos peores datos de nuestros socios y grandes compradores de productos y servicios, cree que la economía española seguirá creciendo y que lo hará a mayor ritmo del que lo ha hecho hasta ahora.
Estima un aumento del PIB para 2014 del 1,3 por ciento y del 2 por ciento para 2015. Son muchos los organismos que han ido subiendo a lo largo de los últimos meses sus perspectivas para España.
El último en hacerlo hay sido Deutsche Bank. El banco alemán cree que España es el "niño modelo" en la forma de afrontar la crisis dentro de la eurozona, aunque como no podía ser de otra manera asegura que aún queda un largo viaje por delante. Y así es.