La Voz de Almeria

Opinión

Almería no puede seguir enterrando su futuro bajo el plástico de los invernaderos

José Francisco Cano de la Vega es coordinador provincial de Movimiento Sumar y candidato al Parlamento Andaluz por la coalición electoral 'Por Andalucía'

José Francisco Cano de la Vega es coordinador provincial de Movimiento Sumar

José Francisco Cano de la Vega es coordinador provincial de Movimiento SumarLa Voz

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Almería se presenta desde hace décadas como un modelo de éxito agrícola. Su capacidad productiva, su potencia exportadora y su papel clave en el abastecimiento alimentario europeo son incuestionables. Pero hay una cara que ya no se puede ocultar, ni tampoco relativizar o minimizar: la acumulación masiva de residuos agrícolas que se extiende en el entorno de invernaderos, caminos rurales, ramblas y entornos urbanos.

Este no es un problema puntual ni una cuestión exclusivamente estética. Hablamos de un desafío ambiental, sanitario y social de primer orden que evidencia un fracaso colectivo en la gestión de los residuos derivados del modelo intensivo bajo plástico. Toneladas de plásticos, restos vegetales y materiales contaminantes se acumulan sin control suficiente, configurando vertederos ilegales y degradando espacios naturales y agrícolas.

Durante demasiado tiempo, las administraciones competentes han optado por mirar hacia otro lado o por aplicar soluciones parciales y claramente insuficientes. La Junta de Andalucía no ha ejercido el liderazgo que le corresponde en la planificación y ejecución de infraestructuras clave, ni tampoco en el control del cumplimiento de la normativa y en la denuncia de sus infracciones. Al mismo tiempo, muchos municipios -Níjar o El Ejido son los dos casos más claros- se han limitado a mirar hacia otro lado, excusándose en lo que no podemos denominar de otra forma que una descarada irresponsabilización.

La consecuencia es evidente para quien quiera verlo: un territorio que sostiene buena parte de la economía agrícola europea no dispone aún de un sistema público, eficaz y dimensionado para gestionar sus propios residuos.

Pero, desde la coalición electoral que representa la unidad de la izquierda en Andalucía lo tenemos claro: este problema no se resuelve con declaraciones ocasionales forzadas por algunas situaciones de verdadero escándalo, sino con voluntad política, inversión pública y coordinación institucional real.

Por esa razón, nuestro programa electoral recoge tres propuestas concretas que creemos pueden ayudar de forma importante a solucionar este problema:

▪ En primer lugar, proponemos la construcción por la Junta de Andalucía de una planta pública para la gestión de residuos agrícolas en nuestra provincia. No se trata solo de una infraestructura, sino de un cambio de modelo: garantizar que el tratamiento de residuos deje de depender de soluciones fragmentadas o insuficientes y pase a formar parte de una estrategia pública integral.

▪ En segundo lugar, consideramos imprescindible el desarrollo de frecuentes campañas de sensibilización y asesoramiento, dirigidas tanto al sector agrícola como a la ciudadanía, con el objetivo de reducir la generación de residuos y mejorar su correcta segregación, especialmente en el entorno de los núcleos urbanos y zonas naturales. La corresponsabilidad es clave, pero debe ir acompañada de información, recursos y apoyo técnico.

▪ Por último, proponemos diseñar y llevar a cabo un Plan Integral de Eliminación de Residuos Plásticos en las áreas más afectadas, que incluya actuaciones concretas y urgentes: limpieza de vertederos ilegales, recuperación de ramblas y regeneración de espacios degradados, en colaboración estrecha con la Diputación Provincial y los ayuntamientos.

Pero este plan no puede quedarse en el papel. Debe contar con financiación suficiente, plazos definidos y mecanismos de seguimiento que garanticen su cumplimiento.

Almería no puede seguir sosteniendo su crecimiento económico a costa de su territorio y de su medio ambiente. La competitividad del sector agrícola pasa también por su sostenibilidad, y eso exige afrontar de manera decidida y responsable el problema de los residuos agrícolas.

A la Junta de Andalucía le corresponde asumir su responsabilidad y liderar este proceso. Y los municipios necesitan liderazgo institucional, apoyo, recursos y coordinación para dejar de actuar a regañadientes frente a un problema estructural que tanto nos afecta a todos y todas.

De otra parte, la respuesta a un problema de tanta trascendencia para Almería no debería constituir una cuestión ideológica, sino de mero sentido común. O actuamos ahora con decisión, o seguiremos acumulando un problema que compromete no solo el presente, sino también el futuro de toda la provincia.

Almería merece soluciones reales. Y esas soluciones pasan por dejar de mirar hacia otro lado, como hasta ahora ha hecho la Junta liderada por Moreno Bonilla.

tracking