La realidad de Andalucía y España. Sin rabia y sin odio
Los andaluces hemos aportado mucha más cultura y riqueza de lo que se imagina
A raíz de la movida del señor Jordi Pujol en relación a la evasión de capitales durante 34 años, arden las redes sociales, comunicando las aventuras y desventuras de este desdichado individuo. Sus ideas se hacen patentes en un párrafo de su libro escrito “La immigració, problema i esperança de Catalunya -- 1976, Editorial Nova Terra. Su sectarismo y su xenofobia a otros distintos, se hace evidente:
“El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. De entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña”.
A este señor desventurado hay que recordarle que los andaluces hemos aportado al conjunto de nuestra Nación mucha más cultura y riqueza de lo que se imagina. Voy a enumerar algunos:
En tiempos de los romanos los emperadores Trajano y Adriano, el filósofo Séneca y el poeta Lucano. En época musulmana el filósofo, científico y médico Averroes y Maimónides, filósofo, médico y rabino. Siglo XVII sobresalieron insignes pintores como Velázquez y Murillo, en el siglo XX el genial y universal Picasso. También destacaron escultores, Martínez Montañés que trabajó entre la escultura del Renacimiento y la del Barroco (siglo XVI y XVII), Luisa Roldán “La Roldana” siglos XVII, Mateo Inurria (siglos XIX y XX).Grandes escritores Luis de Góngora (siglos XVI y XVII, Gustavo Adolfo Bécquer (siglo XIX), Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Federico García Lorca y Vicente Aleixandre (siglo XX).También fue andaluz el gran músico y compositor Manuel de Falla (primera mitad siglo XX) y por no omitir a políticos, Don Nicolás Salmerón, presidente de la primera república, Don Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la segunda república española y un largo etc., interminable.
Espero que todo se haya aclarado y que con sentido común y sobre todo conocimiento se puedan parar a estos señores, que siembran odio y rencor entre las personas.