Milenio de Almería: la delegada Sonia Ferrer la vuelve a liar, otra vez
No es comprensible que lo que supone tan fácil, para otros se convierta en un dramón, una odisea en Almería en cuanto aparecen los políticos. ¡Pero qué mala suerte hemos tenido en esta esquina del sur! Hace un tiempo la vecina Granada celebraba su Milenio y durante meses se desplazaron hasta la ciudad de la Alhambra personal de las diputaciones de Jaén, Málaga y Almería, para junto a representantes de la de Granada, Ayuntamiento y Junta de Andalucía, dieran vida a los actos de su Milenio.
Y así los vivieron y los pagaron, en armonía, en paz y sin salidas de tono por parte de ningún protagonista. ¿Qué diferencia a los nuestros, los políticos, de los de la vecina Granada? No lo sé, pero me encantaría saberlo. No es de lógica que, lo que tan fácil fue para Granada, se haya convertido en Almería en una pelea de gallos y gallinas. Llegando el personal a llamar a los actos a celebrar por el Milenio de Almería como el “Milenio de Sonia Ferrer y la Junta”.
Ya empezó la mala historia del Milenio con una presentación de los actos por parte de la delegada de la Junta, Sonia Ferrer, en solitario cuando se había quedado en hacerlo conjuntamente con Ayuntamiento y Diputación. La primera pedrada que recibía el Milenio en la frente y con ella el primer descalabro.
A partir de ese momento la guerra quedaba abierta y declarada, y los heridos y muertos iban a ser una lógica consecuencia. Para el dieciséis de julio estaba previsto el acto de presentación oficial en la Alcazaba, con toda la parafernalia y el boato político, lo único que les interesa a los políticos.
Antes la plataforma habría realizado una actuación en la calle para conocimiento y concienciación del ciudadano, que por cierto se llevó a cabo con gran brillantez el día diecinueve. Pero miren ustedes por donde el día elegido no le iba bien a la agenda de una política VIP de Andalucía: ¡Oh Susana, Susana tú estarás!, y ni corta ni perezosa Sonia decide que el Milenio es suyo, la Alcazaba es suya, que la Junta es la que manda, que su jefa tiene que presidir el acto, que éste se pasa al día treinta de julio, que la agenda de Susana está libre. Y en esas están. Y con ello el lío. Si añadimos el acto oficial del cónsul de Marruecos a celebrar esa misma noche, con todas las autoridades almerienses invitadas, una incógnita: ¿Qué pasará esa noche con el Milenio de Sonia?