Pepito Conejo y los fans de VOX
Respeto a los seguidores de VOX, pero ¿tenéis hijos, nietos, ojos que vean, corazón que lata?

El pequeño Liam ya no podrá volver a casa y ser regañado por su mamá.
“Pepito Conejo al campo salió…corre, corre, corre, desapareció…”. Los niños que crecimos en el tardofranquismo cantábamos esto y así aprendíamos a obedecer a nuestra mamá. El mundo está lleno de peligros que acechan a los pequeños. El cazador que disparaba al travieso conejito de la canción era un santo al lado del malvado Donald Trump. El loco ocupante de la Casa Blanca no tiene límites morales al enviar a su ejército fascista como en su día hizo Hitler con sus camisas pardas. Estos de ahora se llaman ICE porque sus corazones son témpanos de hielo de la segunda glaciación. Capturan a personas que recontruyeron sus vidas pero no firmaron un papel, asesinan a sangre fría a valientes ciudadanos indefensos y coronan su iniquidad cazando sin piedad a niños de cinco años como Liam Conejo Ramos. Conmueve la inocencia del pequeño conejito ecuatoriano, con su mochila de fantasía y su gorrito con orejas, pero no derrite una sola gota el corazón gélido del terror trumpiano. Pasan los días y no he oído una sola palabra sobre el tema a los siempre lanzados y directos políticos de VOX. ¿Dónde estás ‘Obascal’? Respeto a sus simpatizantes, pero ¿sabéis si lo que vuestros aguerridos políticos os prometen para los inmigrantes es o no lo mismo que está haciendo el ejército personal de Trump? Entre vosotros también hay cazadores, que también respeto. ¿Tenéis familia, tenéis hijos, tenéis ojos que ven, corazón que lata ante esas imágenes inmorales? Muchos de vosotros también cantasteis esta canción y sabéis que el pequeño Liam ya no podrá volver a casa y ser regañado por su mamá. ¡Corre, corre, conejito!