Medida contra la corrupción
“Nadie más preparado que el fiscal general para hacer la radiografía de la corrupción española”
¿Les suena la palabreja, verdad? Los políticos políticos se corrompen; en los partidos hay donaciones; quienes ofrecen dinero no suelen ser hermanitas de la caridad; buscan compensaciones urbanísticas, pelotazos, líos ilegales desde el poder. Así hemos llegado al colmo. Somos una de las naciones mas corrompidas de la eurozona.
Tenemos ahora bajo sospecha más de cinco mil imputados por la cosa de hacernos ricos al margen de la claridad. Y digo bien bajo sospecha, porque ahora llega el fiscal general del Estado, Eduardo Torres- Dulce , denunciando la falta de medios y de leyes contra la corrupción. Si como parece, hubo donaciones, y si como sospecha casi todo el mundo, hubo tácitas compensaciones bajo manga, ¿quién tiene interés en que no se sepa nunca la verdad?
Llama la atención la alta moralina que sacamos ahora con motivo de las elecciones que se avecinan. La herencia recibida, la deuda insoportable que nos vino por culpa siempre de los otros, el ansia de enriquecernos que tenemos todos bajo las pasión del oro enmascarado. Se supone que las quejas de Torres- Dulce van contra el Gobierno que le puso en el cargo. El ciudadano entiende que el PP no hizo todo lo que debía para dotar a la justicia de medios adecuados. Copio literalmente las precariedades más gordas: “legislación insuficiente”, “actuación exasperadamente lenta”,” absoluciones difíciles de entender y sin recuperación de dinero”, “prescripciones incomprensibles” “ indultos a corruptos”, “agujeros negros en la ejecución de sentencias”.
Como pueden ver, nadie más preparado que el fiscal general para hacer la radiografía podrida de la corrupción española. Y si esto es así ¿ quién creerá a los portavoces de los partidos políticos, esos patéticos ventrílocuos encargados de confundir a los electores para que siga todo como está? Miguel Blesa, expresidente de Cajamadrid, dice que el juez Elpidio José Silva dañó su prestigio profesional. Y esto mismo lo está oyendo un grupo de preferentistas engañados por esa entidad financiera que exigen la devolución de su dinero.
Señor Torres-Dulce: ¿Tendrá cada cual su merecido?