Caprichos y disparates
“La suerte de los políticos de ahora es que no tienen un Valle Inclán que los deje retratados en su ridiculez”
Acabo de leer la biografía de un testigo del advenimiento del mundo contemporáneo. No es propiamente un intelectual al uso, pero en cambio fue amigo de grandes hombres tanto del pensamiento, de la cultura y de la acción. Estoy refiriéndome a Goya, un pintor ilustrado que acabó en el exilio luego de reflejar en sus cuadros toda la medieval irracionalidad de la sociedad española desde los aquelarres de brujas hasta los desastres de la guerra, pasando por la fastuosa fealdad de nuestros monarcas. La tradición bufonesca no parece haberse perdido del todo ni siquiera ahora que ya pertenecemos a Europa. Tenemos una ministra de Sanidad que se apellida Mato. Un partido en el Gobierno que está acusado de utilizar el dinero negro para arreglar su sede y otros asuntos electorales en relación con la caja B.Un ministro de Hacienda que no hace más que equivocarse tanto cuando promete bajar los impuestos como cuando los sube después de haberlos subido poco antes. Y un Presidente cuya máxima virtud es desaparecer de la escena a la espera de que los problemas los arregle el tiempo como a las uvas en agraz.- Estas cosas pasaban ya en la Corte de los Milagros. La suerte de los políticos de ahora es que no tienen un Valle Inclán que maneje bien el “esperpento” dejándolos esculpidos para la posteridad en toda su fastuosa ridiculez. En este plan se hace difícil creer en los mensajes optimistas del Gobierno.
En una página leemos que aunque tímidamente la recuperación es ya un hecho real, sin embargo a la vuelta de la misma págína un enterado te dice que es todo un disparate pensar en la salida de la crisis con casi cinco millones de parados y una deuda que roza el cien por cien del PIB. ¿A quién creeremos que nos diga la verdad? ¿A Montoro? ¿A Esperanza Aguirre ? ¿Tal vez a Javier Arenas? Tras la frustración que nos dejó el primer programa electoral- (tiempos del “ arriolismo” feroz), ¿ quien se va a creer que ahora lo de la bajada de impuestos va en serio? ¿No estaremos ante otra trampa del trilero de Génova 4? No pueden ser más imbéciles las razones que se dan para demorar el nombramiento del candidato a las europeas. ¿Pero qué democracia tenemos?