Mesas, tuercas y palos
“Uno lee la lista de propósitos de estos foros y parece que siempre falta algo clave. Y la clave es la pasta”
Será tal vez por la edad, pero cada vez me cuesta más trabajo entender que personas con formación y criterio o empresas periodísticas de prestigio otorguen carta de naturaleza al discurso piterpanista de las mesitas, los veladores, los foros y demás elementos del mobiliario posibilista que suelen montar los mismos para lo de siempre. Y es que uno lee la lista de propósitos y objetivos de estos consorcios de notables (partidos, sindicatos, empresarios, etcétera) y al igual que pasa cuando te enfrentas a las instrucciones de ensamblaje de un armario sueco, parece que siempre falta algo clave. Y la clave es la pasta.
La tuerca capaz de atornillar tanto buen deseo y mejor propósito es la posibilidad real de contar con presupuestos y con medios de convertir ese montón de piezas en algo sólido. Pero bueno, mientras sirva para dar un palo en el sentido político que interese y se pueda señalar a los rehusantes del foro como desertores del futuro, quizás haya quien dé por bueno todo este afán oportunista. Ahora toca el turno a una especie de Mesa Aeroportuaria que ha reunido a gente con tiempo suficiente como para escuchar al consejero de Turismo exponiendo sus mejores deseos para el aeropuerto, como también podrían haber empleado la mañana escuchando al consejero explicando la receta del Pollo al Chilindrón.
A ver si alguien puede recordar alguna mejora, éxito o ventaja alcanzada al amor de estas consolas de reflexión y debate que tanto gustan y tanto espacio consiguen en los medios. ¿Sirvió para algo la Mesa de las Infraestructuras que en paz descanse? Hace 200 años, Napoleón dejó escrita esta frase, que podría presidir las salas donde los de siempre se reúnen para lo mismo: “Si quieres que algo sea hecho, nombra un responsable. Si quieres que algo se demore eternamente, nombra una comisión.” A lo que en Almería podríamos añadir, “…o monta una Mesa”.