La Voz de Almeria

Opinión

Ligar entre el Watergate y el Pérgola

Cuando éramos jóvenes los feúchos y normalitos nos pegábamos al más guapo para ligar en simbiosis

Me identifico con Santos Cerdán, Ábalos y Koldo, de aspecto entre gorrinesco y tabernario.

Me identifico con Santos Cerdán, Ábalos y Koldo, de aspecto entre gorrinesco y tabernario.

Javier Adolfo Iglesias
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Por mucho que vaya disolviéndose su guapa cara como le pasó al nazi de Indiana Jones, Pedro Sánchez sigue siendo apuesto. Cuando éramos jóvenes y ligar era el centro de nuestras vidas, las pandillas se formaban por simbiosis. Los insulsos, gorditos y simpáticos buscábamos a un amigo guapazo como buque insignia. Entonces, la flota salía a navegar con la esperanza de llegar a la tierra firme del ligoteo. En realidad, no lo considerábamos muy listo, con sus castellanos relucientes y jersey anudado al pecho, pero nos pegábamos a él por interés. Zarpábamos al Pérgola o al Maravillas confiando en que nuestro señuelo atraería a una pandilla fémina naúfraga en el océano del amor. Tras el amarre inicial esperábamos actuar como las gaviotas en los pesqueros, pero no era así.

Por eso me identifico con Santos Cerdán, Ábalos y Koldo, de aspecto entre gorrinesco y tabernario. Normal que estos se pegaran a Pedro para pillar cacho. Porque una mordida es una mordida, de lo que sea. Si el Washington Post sirviera para liar arenques, quizás nuestra Leire habría sido una libidinosa fontanera del Watergate. Pero Nixon no era tan guapo como nuestro Pedro. Y además, dimitió. También dimitió Willy Brandt porque la Stassi le había metido un espía hasta los calzoncillos. Vuelvo a este rincón bajo el Indalo para escribir libre, sin servilismo ni fanatismo alguno. Al ligón de discoteca lo calé muy pronto, aunque ha sido ahora cuando me he dado cuenta de que él sabía que era mucho más guapo a nuestro lado.

tracking