La Voz de Almeria

Opinión

Los pequeños placeres

Me sentí obnubilada de principio a fin por 'El cautivo' de Amenábar

Su relación con el gobernador general, Hasán Bajá, era humana y sincera.

Su relación con el gobernador general, Hasán Bajá, era humana y sincera.

Beatriz Torres
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Era día de mercado y me costó atravesar el pueblo hasta llegar al estanco donde se vendían las entradas de “La reina que no quiso reinar”, obra de Jesús Carazo, interpretada por Francisca García Carretero. Iba ciega caminando entre los puestos, arrastrada por el ansía de conseguir esa entrada que me hiciera disfrutar de un personaje histórico tan admirado por mí como es Juana la Loca.

En el camino de vuelta, en la Plaza Mayor, me fijé en la cartelera del Cine Regio Vera y me percato de que ese fin de semana proyectan “El cautivo” de Amenábar y me quedo cautivada. Tengo que ir, le hago una foto al cartel para no olvidar los horarios, y esa misma noche me presento en el cine a ver esta polémica película, según había oído en la calle, sobre la cuestión de la homosexualidad de Cervantes.

Me sentí obnubilada de principio a fin. Las recreaciones de Argel y de sus personajes son magníficas. Aprendí a conocer parte de la intensa vida de nuestro gran escritor, durante los casi cinco años de cautiverio en Argel, los cuales fueron determinantes en su vida posterior, ya como Miguel de Cervantes Saavedra.

Su afán de contar historias ayudó a sus compañeros y también le salvó a él. Su relación con el gobernador general, Hasán Bajá, era humana y sincera. Llegó a reconocer que era prisionero de un cautivo. Cautivo que intentó escapar hasta cuatro veces fallidas, pero nunca delató a ningún compañero y siempre se hizo responsable de esas fugas por las que sufrió duros castigos. También se retrata al clero, al inquisidor del santo oficio y al cura que pide perdón y declara que aquí todos somos pecadores.

No existe el amor, dice Hasán Bajá en uno de sus encuentros, ante el asombro del joven Miguel que le replica, entonces qué nos queda. El Bajá le contesta, los pequeños placeres.

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