Don José María Gil Tamayo
Don José María Gil Tamayo, sacerdote y periodista, nacido En Badajoz, en, donde asiste una parroquia de esa Ciudad, durante mas de quince años ha sido Secretario General de los Medios de Comunicación en la Conferencia Episcopal Española. Canónigo de la S.A.I.C. de Badajoz, y desde hace quince años viene pasando unos días en nuestra Ciudad todos los veranos en la Casa de Espiritualidad de Aguadulce.
Lo conocí en Madrid, en la casa de Añastros, cuando fui nombrada por D. Rosendo Jefe del departamento de los Medios de Comunicación Social de nuestra Diócesis, D. José María me recibió con su campechanía y su carácter abierto. Y allí de él y de todos los compañeros Delegados de Medios de todas las Ciudades de España, en aquellas reuniones anuales fuimos aprendiendo unos de otros como debíamos desarrollar este papel al que habíamos accedido por benevolencia de nuestros Obispos.
D. José María es de carácter abierto, atento, contento siempre, alegre, trabajador, muy comprometido con la Carta Apostólica del Sumo Pontífice Juan Pablo II a los responsables de las comunicaciones sociales, cuando el rápido desarrollo de las tecnologías en el Campo de los Medios de Comunicación desde aquellos años, “viéndose estas novedades en continua evolución, y siguiendo uno de los signos del progreso de la sociedad, como se puede leer en el Decreto del Concilio Ecuménico Vaticano II “Inter Mirifica” promulgado por Pablo VI.
Comprometido también en otros Países y fronteras fuera de España en Países necesitados de asistencia donde ha dirigido y dirige, aunque a distancia organizaciones de ayuda a los mismos. De carácter abierto, entregado a Dios en los puestos que Él le ha puesto en su camino, atento, incapaz de dejar de hacer un favor que se le pida, bien por sus propios compañeros o por quienes en algún momento lo han necesitado. En este último Conclave en que fuera elegido el Papa Francisco, desde la Sala Stampa, en Roma, ha dado día a día y minuto a minuto toda la información correspondiente al Conclave y la elección del nuevo Papa, para todos los países de habla española. Un día me preguntó cómo podría veranear en Almería, y lo puse en contacto con la Casa de espiritualidad de Aguadulce, donde todos lo conocen ya que su labor sacerdotal también la ha ejercido allí. Aquí conoció a D. Ginés y a D. Juan José Martín Campos, donde también cuando se lo han pedido ha accedido a sus parroquias a decir Misa. Yo solo puedo decir que todos estos años, lo he tenido a comer en casa en compañía de ellos y de un canónigo de Badajoz que siempre viene con él. Como pueden ver en la fotografía era una velada afectiva, agradable y terminaba siempre con la ilusión de volver a celebrarla al año siguiente.