Los dirigentes del PP tienen ciega confianza en Gabriel Amat
Los dirigentes del PP tienen ciega confianza en Gabriel Amat
Esto de las confianzas ciegas en política no son buenas compañeras. Se entiende que entre compañeros existan los apoyos, mientras no se demuestre lo contrario, que entonces llegarán las soledades y el crujir de dientes. El dilema de Amat en estos días no es la confianza o no de los dirigentes del Pp, mientras mande en las listas la va a tener, es la de sus vecinos, esos que le votaron en Roquetas sin pertenecer a su partido, y que están esperando lo que les tenga que decir su alcalde, si es que tiene algo que decirles, que hasta el momento no lo parece. En el resto de la provincia nada le pueden pedir o exigir, pues a la presidencia del palacio de la calle Navarro Rodrigo no se llega con el voto directo de las urnas. Al ayuntamiento de Roquetas sí, y que haya trascendido se han negado a explicación alguna.
Entiendo que los rivales políticos pidan la dimisión de Amat, están en su derecho y en su obligación política, pero cuando les toca a ellos lo primero que piden es que se deje trabajar a la justicia. ¿Cuándo y cuántos dirigentes tendrían que haber dimitido de la Junta por el caso de los Eres? Y no para irse al senado o esconderse en el parlamento nacional. Dimitir, dejar la política y a sus casas para el resto de sus vidas. No lo han hecho. Ahí siguen, disfrutando de aforamientos y otras zarandajas políticas que les permiten seguir mandando sobre vidas y haciendas.
¿Gabriel debería dar explicaciones sobre los comentarios aparecidos en prensa sobre la financiación presuntamente ilegal de su partido? La lógica elemental indica que debería hacerlo. Pero eso es algo que sólo puede decidir él mismo. Los silencios no son buenos y las confianzas ciegas ya no sirven ni para la justicia. Al ciudadano se le ha caído la venda de los ojos y ya no se fía de nadie, y menos aún de los políticos. El problema es que ya no nos creemos nada de lo que nos digan estos “trileros” de la política. El dilema de Amat es qué nos va a contar, si lo que nos diga lo vamos a poner en cuarentena. Dar explicaciones ante estos casos, lo entiendo, es complicado, pero se lo han ganado a pulso, que no se quejen ahora.
Se me olvidaba, Luis Rogelio Rodríguez ha manifestado que no pone la mano en el fuego por nadie ¿tampoco por Gabriel Amat? Sólo la pone por él.