Otro desprecio del PSOE a Almería
Otro desprecio del PSOE a Almería
A la hora de analizar el modo que en que el PSOE valora el peso de Almería en el conjunto de Andalucía no hace falta dejarse llevar por el sentimentalismo, ni por el discurso del agravio comparativo, sino simplemente asomarse a la hemeroteca. Y así veremos que en más de treinta años de gobiernos socialistas diseñados en Sevilla, los diferentes presidentes de la Junta de Andalucía han llamado a doscientos andaluces para ocupar el cargo de consejero. Pues bien, durante estas tres décadas, tan sólo cinco o seis almerienses o asimilados como almerienses han sido llamados a Sevilla a desempeñar dicha responsabilidad. Es decir, que el PSOE lleva treinta años gobernando Andalucía de espaldas a Almería. Esta es la medida con la que en que Sevilla valoran la relevancia, el peso, la influencia y la proyección de la provincia de Almería a la hora de gestionar el gobierno del conjunto de Andalucía.
El último golpe de desprecio propinado desde Sevilla a Almería ha venido de la mano de la nueva presidenta, Susana Díaz, la heredera directa de los gobiernos que investigan los jueces y cuyos presidentes, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, tuvieron que abandonar precipitadamente buscando refugio en otras responsabilidades. Pues bien, después de anunciar un “tiempo nuevo” y un cambio respecto del pasado inmediato, la señora Díaz, la misma que asegura en la prensa que está muy identificada con los intereses de Almería, ha diseñado un gobierno en el que ha cerrado la puerta a los almerienses. Ya ven que el “tiempo nuevo” de la señora Díaz no es más una ración más del mismo desdén con el que el socialismo sevillano ha tratado y trata habitualmente a los almerienses.
En este sentido, me gustaría destacar la incredulidad y la pena que me ha producido ver en los medios de comunicación a veteranos socialistas, a los que creía firmes defensores de las necesidades y capacidades de Almería, tachando de “provincianos” a los que desde la esfera empresarial, social o política estamos criticado el permanente ninguneo del PSOE con Almería a la hora de formar gobiernos en la Junta de Andalucía.
Una vez más queda claro que para el PSOE el principal interés es el propio PSOE, y así se entiende que la señora Díaz haya formado un gabinete bajo los criterios de afinidad familiar y operatividad política. Un gobierno formulado exclusivamente en clave interna y en el que, de nuevo, se desprecia la aportación de los almerienses, no es el gobierno de todos los andaluces y para todos los andaluces que podemos y debemos exigir a la Junta de Andalucía.