¡Qué inconfundible es la luz de mi tierra!
¡Qué inconfundible es la luz de mi tierra!
Emma Barzini, hija de Luigi Barzini, director del prestigioso periódico italiano Corriere de la Sera, estaba casada con Alejandro Gómez Spencer, primo de mi marido.
Los conocí en mi viaje de novios. Vivían en Madrid, y querían mucho a Fernando. Comimos en su casa y allí me enteré que Emma era hija de Luigi Barzini, el periodista que acompañó al Príncipe Scipione Borghese protagonista del raid (prueba automovilística que se realiza campo a través), en una expedición de más de 14.000 kilómetros, habiendo exigido el mencionado príncipe que lo acompañara el periodista Luigi Barcini para que fuera enviando las crónicas del viaje, y estas publicadas en el Corriere de la Sera de Milán, periódico del que Barzini era era director, y en el Daily Telegraph.
Y así se hizo con un coche de de 45CV de potencia en el que realizaron el viaje de Pekín a París.
Enma fue invitada por nosotros a venir a Almería, a nuestra casa, era escritora y pintora. Se podría escribir un libro con sus haceres y anécdotas de sus estancias en nuestra provincia. En una de sus estancias en casa, se iba todas las mañanas hasta el barrio de La Chanca, y allí hacía un circulo para que los mirones no pasaran de él, y sudorosa, pero contenta de su obra, plasmó el paisaje de nuestra Chanca con su impresionante luz y sus casas encaladas. Al finalizar, se marchó a Roma, donde vivía su hermano Luigi, periodista también, y donde ella expuso en una sala sus cuadros realizados en el mítico barrio de Almería. El día de la inauguración, oyó que alguien decía a sus espaldas la frase con la que titulo este artículo …”¡Qué bonita e inconfundible es la luz de mi tierra…!
Se volvió entonces y vio a un sacerdote desconocido para ella, un almeriense muy querido en esta tierra. Se trataba de Don Justo Mullor, y contaba Emma cómo, pese a estar en Roma feliz, añoraba y recordaba con gran cariño la tierra que lo vio nacer, la tierra que es la nuestra.