La sentencia sobre la Fabriquilla
La sentencia sobre la Fabriquilla
¿Tenemos o no tenemos que cumplir las sentencias? Si nos ponemos al lado de los políticos de la generalidad catalana, no tenemos por qué hacerlo. Pregunto: ¿Para qué entonces nos sirven los señores jueces, si por el forro de nuestros caprichos nos pasamos sus edictos? Si dicen que hay que derribar el Algarrobico: Aplausos. Si por el contrario anuncian que se puede urbanizar la Fabriquilla ponemos el grito en el cielo y nos negamos a cumplir su mandato. ¿En qué quedamos? ¿Acatamos las sentencias sólo cuando nos benefician? ¿Ese es el mensaje que nos dicen desde algunos partidos políticos y algunas administraciones? Mala cuestión ésta. Yo entendía hasta ahora, con la sola excepción de Cataluña, que los representantes de los ciudadanos tenían claro que la justicia está por encima de intereses. Me temo que el mal ejemplo de los dirigentes catalanes está siendo copiado por los del resto del país. Mal futuro nos espera. A los ecologistas los dejo fuera de la historia, pues entiendo que ellos se opongan a todo, para eso están, es su papel y lo cumplen a las mil maravillas. Lo que me preocupa es que políticos con presencia en las administraciones, gobernando a los ciudadanos, tengan tan poco aprecio por las sentencias. Que los políticos no defiendan lo que diga un juez pone en peligro al ciudadano. Hoy es la Fabriquilla, mañana puede ser cualquier derecho vulnerado por esos políticos que ponen sus intereses por encima de la propia justicia. La Junta viene incumpliendo desde hace lustros, una tras otra, todas las sentencias sobre la urbanización de la Fabriquilla. Se las ha pasado por el forro de sus caprichos.