¿Quién ningunea a quién en el mercado, políticos o vendedores?
Si alguien es ninguneado con la política que se lleva en el Mercado Central es el ciudadano almeriense. ¿Políticos, vendedores? ¿Los dos? No recuerdo el año y entrar en las hemerotecas no me apetece en estos momentos. Hace frío y no me he vacunado. Pero hay una persona que estoy seguro que recuerda a la perfección el año y lo que los almerienses nos gastamos en aquellas fechas en el mercado central. El que fuera concejal socialista con Santiago, Antonio Torres Tripiana, Tt para los amigos, nos podría contar con pelos y señales los momentos vividos, el dinero gastado y la colaboración que prestaron los entonces vendedores del mercado en aquella gran renovación que supuso el mercado. Antonio, échale un poco de luz a tanto político que ahora se permite hablar de los vendedores como unas personas ninguneadas por el ayuntamiento. Hasta hoy, mañana puede pasar lo contrario, para el ayuntamiento, otras administraciones y por ende para los almerienses, el mercado central ha sido un pozo sin fondo donde perder dinero contante y sonante todos y cada uno de los días del año.
Desde aquel año, que uno de estos días nos recordará el señor Torres Tripiana, ha sido remozado con dinero de todos los ciudadanos un par de veces más.
Se intentó desde el ayuntamiento por activa y por pasiva que los vendedores se hicieran un poco más responsables del puesto que les da de comer a sus familias. Alguno de los vendedores nos dirá que no es para tanto, que ellos también se patean la crisis. Y si es así, y por qué no creerles ¿cómo no logran darle una solución a la situación planteada en el centro de trabajo? Señores del ayuntamiento, cuenten, sean valientes, pongan blanco sobre negro lo ocurrido con los actos gastronómicos en el mercado. Uno de los organizadores contaba que qué diferencia con el mercado de Roquetas donde todos los vendedores colaboraban como un solo hombre. En el de Almería todo eran zancadillas. Desde el mercado no se ha aceptado ninguna alternativa, quieren seguir como están y que los almerienses les sigamos pagando desde la luz hasta el servicio de seguridad. ¿Cuánto paga un vendedor por su puesto y cuánto le cuesta al ayuntamiento? Tampoco estaría mal que se nos dijera, sería una manera de saber si es el político el que ningunea a los vendedores, o los vendedores a los ciudadanos.