Doctrinos
Doctrinos
Ayer la palabra que danzó más veces por los medios informativos fue la de adoctrinamiento. El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert anuncia que eliminará la Educación para la Ciudadanía sustituyéndola por Educación Cívica y Constitucional. Ojo a las palabritas. Parecen lo mismo, pero no lo son; en verdad representan un galimatías de esos que tanto gusta a la derecha para que el pueblo no entienda ni jota. Doctrina cívica (de civitas) es también ciudadanía pero había que bombardear la palabra porque procede de la revolución francesa y en el PP no quieren adoctrinamiento alguno, solo tener de su parte a los que los que nos vienen adoctrinando desde el siglo primero después de Cristo. Dice el ministro que de este modo se evitarán cuestiones controvertidas pero es bastante difícil entender una educación que no esté sostenida por algún principio, vamos que el adoctrinamiento no procede solo del PSOE, también del partido conservador. En Europa, sin embargo, no se andan con tanto escolasticismo farisaico, tratan de educar al ciudadano para la igualdad y los derechos democráticos y no temen que la libertad de pensamiento de donde ha brotado la ciencia y la filosofía estropee el desarrollo normal del ciudadano. Al contrario, por ahí fuera progresan mucho más y no pierden tanto el tiempo en discusiones del Jurásico en las aulas. Aquí las cosas van por otro camino. Pienso que en el fondo de todas las leyes de educación españolas, y son muchas en poco tiempo, lo que subyace es el dominio de la sociedad, el reparto de los mejores puestos junto con el ansia de poder político. De ahí el cultivo del elitismo bajo la máscara de la excelencia. Las clases medias accedieron a la universidad pero ahora el título les sirve para bien poco. Baste ver en qué parálisis presupuestaria ha caído la investigación. Por este camino veo al filósofo rancio diciendo que no estamos hechos para la ciencia. ¡Si al menos estuviéramos educados para la ciudadanía!