La Voz de Almeria

Opinión

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Sabida es mi lucha diaria, inaplazable, agotadora, de escribir sobre temas actuales, temas que uno en sus limitaciones, considera inabarcables como la inmensidad del mar. Escrito el último artículo ya tienes que estar pensando en el siguiente , habida cuenta de que en este trabajo diario la actualidad no admite retraso. Más de una vez se me he visto en el dilema de hacer periodismo o historia. Creo que la angustia intelectual se aliviaría si en vez de seguir como un perro el tema del día me preocupara por cuestiones del año la pera. Este segundo caso tiene al menos la ventaja de que nadie te va a rectificar tratándose de una cuestión intemporal que a pocos concierne. A lo sumo a algún viejo historiador que pasa sus últimos días tomando café en el casino. A mi me enseñaron que el periodismo era actualidad, no erudición ni historiografía aunque alguna vez se complementen estas dos disciplinas. Hay que imaginarse la eficacia primera del periódico cuando las naciones en guerra necesitaban saber cómo había terminado la ultima batalla. La suerte de muchas personas dependía del resultado. Y los precios de las cosas, es decir, la marcha general de la economía, también. La rapidez en la transmisión de la noticia era fundamental porque de ella dependía la marcha del mundo. En las sociedades modernas la táctica comunicativa se concentra, no en la noticia en sí, sino en su repercusión social. De ahí el control del cómo y del cuándo. Hay noticias que llegan tarde y otras que se adelantan a su tiempo. Ni unas ni otras son verdaderamente eficaces de cara al destino que se busca. Hay noticias cuya misión es emborronar las otras noticias como si a una tinta le echaran otra tinta mas fuerte que lo ponen todo ilegible. De esto saben mucho los alarifes de los partidos políticos que son capaces de volver del revés la historia y confundir las Cruzadas con la nariz de Cleopatra. Durante el tiempo de elecciones es cuando el pueblo suele aprender más cosas inútiles. La necesidad de convencer al votante para que olvide la corrupción lleva al delirio informático de los especialistas en marketing. Si la campaña fuera más larga a lo mejor harían historia, pero como no hay tiempo que perder, la historia que la hagan los historiadores.


tracking