El concejal de Ciudadanos de Cuevas dejó de ser el maldito felón
Se lo debía. Lo primero pedir disculpas y perdón si hace falta por lo que en esta columna hemos podido decir del señor Modesto, edil del partido de Rivera en Cuevas del Almanzora y al que le cayó la mundial tras el voto en el consorcio de basura, posición que le dio la presidencia al PP y que consiguió para él la vicepresidencia. Indalecio Modesto, según su partido, ya no es un traidor, vuelve con todos los honores a formar parte como militante del partido y con la cabeza muy alta. Algo pardillos resultaron los señoritos de Rivera. Lo mismo los señores secundaban una orden del partido en Sevilla. ¡Ay Marín, Marín, que a las primeras de cambio se te ve el fondillo! Si Indalecio no fue el felón en el contubernio de las basuras, es evidente que el auténtico aún no ha aparecido, pero que haberlo, haylo. Si en la casa de los Riveras no está el traidor, en la de Gabriel Amat ni se buscaba (se decía que ellos podrían haber pagado al Judas), habrá que preguntarle a Sánchez Teruel, o mejor quizás a Adela Segura ¿qué es lo que ha pasado en la votación del consorcio y donde se esconde, si es que en algún lugar se esconde, el buscado felón? A Modesto se le dijo de todo desde las filas socialistas (incluso desde su propio partido), se le puso a los pies de los caballos como el más traidor de los traidores metidos en el ayuntamiento de Cuevas del Almanzora. Y lo hicieron aquellos que fueron elevados a la alcaldía gracias al voto del hombre hoy vilipendiado.
¿Estaría en su derecho Indalecio de ejercer y exigir venganza ante los que le han crucificado como el gran traidor de su pueblo? No sé lo que hará, pero es evidente que no se le podrá reprochar. Él fue el engañado, el traicionado, el vilipendiado, el insultado. De estar en su piel, no sé lo que haría, bueno sí, mandaba al carajo a todos los que me han tomado el pelo y me han tratado como un traidor, empezando por los pusilánimes de mí partido. La ruindad en la vida política está al cabo de la calle, lo vemos todos los días en los comportamientos entre los políticos, no está mal que de vez en cuando la victoria no caiga en el lado de los más fuertes, que es lo que viene ocurriendo siempre.
Adela Segura se mantiene en sus trece: En el PSOE no está el felón del pacto de las basuras. Cuevas seguirá buscando al traidor que vive entre ellos.