Muere el padre de Isidro Salamanca: el ex de Valladolid y Almería vive su día más triste
Jesús María vivía en Laguna de Duero y perdía a tres de sus hijos y ahora está con ellos

Rosario y Jesús toda una vida juntos luchando por sus 8 hijos.
La edad no mitiga el dolor. Acostumbrados en los velatorios a que la edad del fallecido lo condicione todo. A los que les toca el corazón saben que duele lo mismo un hermano que un padre y viceversa por años que pasen. Cuando llega la muerte las familias y los amigos se unen al dolor y en este caso la distancia no ha evitado que el que fuera futbolista del Almería, Isidro Salamanca, haya tenido que cruzar España para reunirse con los suyos en el pueblo que les vio nacer. La muerte de un padre es algo que llega al alma y los que lo perdieron saben bien cuánto duele.
A las 7 de la mañana del sábado 7 de marzo ha dejado de existir Jesús María Isidro Salamanca Muñoz. Un albañil y agricultor de Laguna de Duero (Valladolid). Los ladrillos y la tierra familiar dieron para dar de comer a una familia numerosa de 8 hijos: 6 niños y 2 niñas. El quinto no fue malo a tenor de su carrera como futbolista de Real Valladolid y Almería, que fueron sus grandes clubes. Jesús María pasó su vida junto a Rosario Sanz, luchando por sus hijos y salieron adelante sin grandes alardes para que nada faltara en su casa.
Jesús María y Rosario fueron de la mano al altar y formaron una gran familia. La felicidad no salía de casa hasta que perdieron a tres de sus hijos y eso les fue marcando en vida; él con el trabajo lo iba llevando y ella en casa con los recuerdos en la mente y en su corazón. Una familia sencilla y muy querida en Laguna de Duero, se ha visto nuevamente mermada por la muerte que ha llamado a la puerta. Isidro no tardaba en ponerse en camino y sus dos hijas ya echan de menos al abuelo de Valladolid que tan orgulloso estaba de tener un hijo futbolista.

Jesús María Isidro tenía tres nombres y era conocido como el padre del futbolista.
El quinto de la casa salió futbolista
En un pueblo que ha pasado de los 22.000 habitantes todo el mundo conoce a los Salamanca-Sanz por el futbolista que llegó a defender los colores del Real Valladolid, creciendo desde las categorías de base. Isidro, un día recibía la llamada del Almería y no se lo pensó dos veces. Hizo el camino de su vida ya que aquí triunfó vestido de rojiblanco y nacieron sus dos hijas. Nunca desconectó de sus raíces y llamar a casa cada día le cargaba las pilas y le daba fuerzas para poder con todo. Sus padres se iban haciendo mayores y no pasó año sin volver a casa a verlos. Isidro se quedaba para siempre en Almería y la tierra que le vio nacer le queda muy lejos estando tan cerca en su corazón.
Un recuerdo emocionado a sus padres
La humildad y sensillez que destila Isidro Salamanca le viene de serie. De esos 8 hermanos que nacieron en una casa donde nunca faltó de nada porque la felicidad la ponían los niños. Era habitual en su niñez estar ligados a la tierra familiar ayudando a su padre en la construcción y en todo lo que le dejaba libre el fútbol. La fama no se le subió a la cabeza y jugar en Valladolid y Almería era la consecuencia de la lucha de todo humilde por ayudar y aportar. Isidro en su última entrevista a LA VOZ transmitía llevar a sus padres en el corazón, y se sentía muy orgulloso de aquellos que le dieron el ser a los que llamaba cada día para renovar sus ganas de vivir. A las 11 de este domingo será la misa en el Tanatorio de Laguna de Duero y luego será incinerado.