A un amigo que se fue
“Fue un hombre apacible, sereno, cercano”
Ginés Aznar
Sirvan estas cuatro líneas para recordar a un buen amigo que se ha ido, pero no de vacaciones sino para no volver, aunque su presencia se nota en el ambiente. Se trata de Alberto, que tras una larga y penosa enfermedad, en los brazos de la Parca se trasladó al mundo de los espíritus donde reina la calma y la eternidad, y allí espera una vuelta futura. Todo lo que decimos o pensamos de aquellos seres queridos o apreciados por cualquiera de nosotros, siempre se queda corto por querer expresar sentimientos tan íntimos en tan pocas palabras. Cariño y respeto Mi relación con Alberto no fue de hace muchos años. Lo conocí hace relativamente poco, siendo una persona que siempre me trató con cariño, respecto y educación (lo mismo que hacía con todos aquellos que lo conocían) y yo también procuré dispensarle suficientes dosis de amistad, aunque a lo mejor me quedé corto. Alberto fue un hombre apacible, siempre enamorado de la que fue su profesión ligada a la Confederación Hidrográfica del Sur, de la cual hablaba con un cariño extremo. Y enamorado también del pantano de Ardales, en Málaga, donde pasaba parte de sus vacaciones estivales en una residencia de Confederación. Cuantas anécdotas me contaba de sus andanzas por aquellos lares siempre acompañado de su querida Isabel. Fue un hombre apacible, sereno, cercano, con la cabeza bien puesta, amigo de sus amigos. Y para terminar este escrito, recordar la relación que tenía Alberto con mi padre, la cual, y a pesar de la diferencia de años, mantenían una amistad tan arraigada en ambos que perduró en el tiempo. Siempre me recordaba los encuentros que mantenía con mi padre en el Bar Castillo algunas tardes, donde al calor de una buena copa recordaban anécdotas y vicisitudes vividas en años y tiempos difíciles. Todos estos datos que me aportaba Alberto en nuestras conversaciones, me permitió conocer algunos aspectos desconocidos de mi padre y el tipo de relación que mantuvieron. La figura de mi padre fue un estrecho nexo de unión entre Alberto y yo. Admiración Ya pasado el luctuoso suceso quiero dejar constancia de mi respeto, admiración y amistad por un huercalense, que seguro dejará huella en la memoria colectiva e individual de mucha gente de Huércal-Overa. Estoy completamente seguro que ahora estará Alberto con mi padre en una mesa del Mesón San Pedro, charlando de sus cosas y acontecimientos terrenales.