Carta desde el corazón para Paquita Ramírez
“Fuiste una mujer de gran sensibilidad ante todos los problemas sociales....
Dorita Gómez

Te fuiste en silencio, sin molestar, Paquita del Río, pero todas te conocíamos por Paquita Ramírez por tu esposo, otro señor de El Ejido. No te haría justicia si no te dedicara unas líneas, y los jóvenes de ahora supieran de dónde vienen y quiénes trabajaron… Tantas y tantas actividades culturales y sociales… Que ahora se encuentran hechas. Sí, Paquita, fuiste una mujer de gran sensibilidad ante todos los problemas sociales que en aquella época se nos presentaban en El Ejido. Organizaste, junto a Maruja Muñoz, el primer ropero en lo que era el salón Parroquial. En nuestra Asociación de Amas de Casa, fuiste una de las pioneras. Estoy hablando de los años 1969,1970, 1971… Cuando El Ejido no tenía administración local, y de alguna forma… Nos encargábamos de todas las reivindicaciones. En El Ejido no se hacía Cabalgata de Reyes. Fuimos las precursoras. ¿Te acuerdas junto con Josefina Llerena, sujetando los caballos que subieron de Almerimar por la carretera de Málaga (hoy Bulevar), y con el rebaño de ovejas? ¡¡ Que valientes éramos!! Aún te recuerdo instalándote una cabeza de cabezudo… Sólo con el fin de que nuestros niños/as de El Ejido no se quedaran sin cabalgata. Los viajes que hicimos a Cultura… Y tú siempre tenías esa voluntad de formar parte del equipo. Los jóvenes no saben los viajes y reuniones que tuvimos que hacer para que hoy tengamos nuestro Conservatorio. Los primeros árboles del pueblo…Y ahí estaba Paquita cuidando los jardines que hicimos en la plaza de la Iglesia. Cuando nos comprometimos con el Fondo Nacional de Protección al Trabajo para llevar a cabo el proyecto ‘Guardería’, poniendo la Asociación una gran parte. Hacíamos tómbolas, rifas... Un comentario muy especial para mi: ¡Hija, pides más que Paquita Ramírez! Sí, siempre estabas ahí solicitando, pidiendo para los demás, para que todos esos fines sociales que teníamos entre manos pudieran realizarse. Alguna vez, por todas vosotras, escribiré un libro como testimonio de lo que trabajamos e hicimos. Paquita, TE QUEREMOS. Fuiste una Señora, una persona digna, trabajadora y siempre dispuesta a ayudar. Sé que estás en un sitio maravilloso, donde va la gente como TÚ, sigue cuidándonos y que el Señor te dé su PAZ. Dios te bendiga.