Francisco Milán Madrid-Tesorero de la Iglesia de San Sebastián (durante 50 AÑOS)
Una vida de un marido ejemplar
Maruja Cabrerizo Cruz-Tu esposa que no te olvida

Dios bendiga tu alma. Se enturbiaron mis ojos de lágrimas el siete de octubre, día de la Virgen del Rosario, a las cuatro de la tarde. Tu destino estaba escrito y nadie te pudo salvar. Aunque te fuiste, nunca te podré olvidar. En vida fuiste feliz, era tu sonrisa la alegría de vivir, pero hay descanso en el cielo, que servirá de eterna morada. Amaste y te amaron, pero en el último momento, de nada sirvieron las lágrimas. Aunque te fuiste tengo la sensación de que estás siempre conmigo. Aunque no estés presente, el amor que te tengo siempre estará. Viviste la guerra civil, miseria de una posguerra, y el gran sufrimiento de tu tío Diego Ventaja Milán – Obispo y Mártir de Almería. Actuaste toda tu vida como un Santo. Fuiste el mejor de los maridos, con tus charlas, con tus consejos, con tus bromas y alegrías. Siempre estarás en mi corazón y en mis pensamientos. Te quiero mucho, y siempre te he querido, respetado y ante todo admirado; mi corazón se ha dañado cuando me has dejado, tu mujer que no te olvida nunca, y te seguirá rezando y recordando mientras viva.