Un padrino llamado Tom Wolfe

José Luis Masegosa
11:00 • 08 jul. 2019

Años atrás le preguntaron qué enseñaba a sus alumnos de Periodismo en la Facultad de Comunicación de Sevilla. Tras algunas consideraciones sobre la generosidad y miserias de la Universidad, no dudó en responder “en la facultad yo estoy como si estuviera en la Redacción, todos los alumnos están operando en sus ordenadores y allí hacen periódicos y revistas que las imprimen”.  Así ha formado a decenas de promociones de periodistas este periodista y escritor, maestro de periodistas que recientemente ha recibido un homenaje popular en la casa natal del poeta Federico García Lorca, de Fuente Vaqueros, a cuya obra ha dedicado relevantes producciones literarias y audiovisuales. 


En la cuna del creador de Yerma, el veterano profesional del Periodismo recibió el “Pozo de plata”, distinción que concede el Patronato lorquiano para reconocer su dilatada labor en torno al autor del “Romancero gitano”. Un acto desbordado por el afecto, la amistad y el cariño de numerosos compañeros, responsables políticos e institucionales, amigos y familiares que arroparon al homenajeado: Antonio Ramos Espejo, una ávida y prodigiosa pluma con casi medio siglo de oficio en defensa de los intereses andaluces, que Andalucía se lo reconoció hace nueve años con la medalla que reserva para sus mejores hijos. Un Antonio Ramos que como dijera Manuel Chaves Nogales, otro ilustre nombre propio del Periodismo andaluz, se ha atenido a desempeñar la función del periodista: contar y andar. Periodista y contador, escritor y creador, mordaz, curioso y riguroso, que ha escrito como nadie un periplo único de exquisita profesionalidad con nombre andaluz; que ha sido el padre del nuevo periodismo andaluz desde las últimas décadas del pasado siglo, un reconocimiento que llevó a otro entrañable compañero, Rafael Guerreo, a denominarle “el Tom Wolfe andaluz”,  pero, sobre todo, un humanista sentimental, tierno, generoso y entrañable que con una quincena de trabajos audiovisuales, ahora está a la espera del estreno del documental “Luna negra”, que junto a “Lunas de Nueva York” y “Luna grande”, concluye la trilogía  que el homenajeado a escrito sobre Federico García Lorca.


Natural de Alhama de Granada, Antonio Ramos inició su carrera profesional en Roma, donde ocupó la corresponsalía del desaparecido diario “Ya”. Un año más tarde se incorporó al diario “Ideal”, donde desde su llegada imprimió aires nuevos con el ejercicio de un reporterismo que mezclaba el reportaje histórico con la actualidad. Aquel combinado, que decía a la gente lo que le pasaba a la gente,  le llevó a la realización de grandes reportajes sobre la emigración andaluza, el mundo de los manicomios, la incipiente agricultura almeriense, las luces y sombras de los pescadores del Sur, las huellas de los viejos pobladores andaluces, los curanderos, el paro, el silencio…la soledad de Andalucía. Director de “Diario de Granada”, del diario “Córdoba”, de “El Correo de Andalucía”, de “Crónica de un sueño..”, la Enciclopedia de Andalucía… Antonio Ramos, a quien cariñosamente muchos de sus discípulos y compañeros bautizamos como “El Padrino” tiene una estrecha vinculación con Almería. Junto a nuestro mar se casó con Carmela Ruíz, una almeriense ejerciente, y a esta tierra le han unido muchos trabajos e investigaciones, como algunos de los temas lorquianos relacionados con Almería –Bodas de sangre y el Cortijo del Fraile-, la actividad minera,  y, sobre todo, la pionera y exhaustiva indagación sobre “El caso Almería”, objeto del primer libro sobre el “trágico error”, que sirviera después de argumento de la película con el mismo título.



Definido por el ex presidente de la Junta  de Andalucía, José Rodríguez de la Borbolla, como “inventor del Periodismo andaluz” y maestro de periodistas y políticos”, calificado por el comunicador Francisco Sierra como “el cronista de Andalucía”, acuñado por Miguel Ríos como  “modelo de dignidad, verdad y memoria”, “ejemplo de periodismo responsable y humano”, según el presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía, Antonio Checa, el periodista Antonio Ramos es, ante todo, él mismo, “director tierno como la espiga y duro como la espuela, escritor comprometido con pasaporte andaluz..”, en palabras del también periodista, Francis Romacho. Tras estas justas palabras, sabe Antonio Ramos que siempre cuenta con el impagable agradecimiento de quienes aprendimos, junto a él, no sólo a hacer un periodismo verdaderamente verdadero, sino a conjugar el verbo querer. Tal vez por esa razón a muchos periodistas  nos encanta y nos enorgullece saber que tenemos a“un reportero que necesita periódico para seguir escribiendo”, a un padrino que es el Tom Wolf andaluz. 






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