El festival de western de Tabernas mira al futuro mientras abraza a su pasado

Las claves de la última edición del Almería Western Film Festival

Mateo Gil, junto a su hijo, recibe el premio Spirit of the West de manos de Franco Nero.
Mateo Gil, junto a su hijo, recibe el premio Spirit of the West de manos de Franco Nero. La Voz
Evaristo Martínez
00:30 • 15 oct. 2021

Una de las últimas imágenes del Almería Western Film Festival (AWFF), celebrado del 8 al 11 de octubre, simboliza hacia dónde cabalga el evento que cada año, y van once, alberga Tabernas: Franco Nero, icono del 'spaghetti western' y gran premio honorífico de esta edición, entregando al director y guionista Mateo Gil un nuevo galardón, creado para reconocer a los profesionales que han "ayudado a mantener y renovar el género". Pasado y futuro abrazándose ante los vecinos de una localidad con todo el presente por delante cuando hablamos de rodajes en nuestra provincia.



El premio Spirit of the West que recibió Gil por su sobrio y elegante western 'Blackthorn' (2011) ha sido una de las novedades que ha aportado el vigués Guillermo de Oliveira en su debut al frente del festival. El director de 'Desenterrando Sad Hill' (en Netflix), imprescindible documental sobre la restauración a manos de voluntarios del cementerio, en Burgos, de 'El bueno, el feo y el malo', ha querido traer una pizquita del espíritu de aquella historia hasta Tabernas: hablamos de cómo el cine se nutre de sueños y de cómo los sueños justifican que siga existiendo el cine.



Será casualidad pero esas ideas atravesaron tanto las galas de inauguración y de clausura como la entrega del premio Tabernas de Cine a Franco Nero. En la primera, el actor Ricardo Arqueros evocó la memoria sentimental del celuloide en el monólogo de apertura del acto que él mismo condujo. Algo similar hizo el presentador Luis Larrodera en la ceremonia de cierre, improvisando un sincero y emocionado recuerdo a su padre y a los años de las primeras películas, de las cintas de videoclub. 



Por una línea similar caminó Nero cuando habló desde la horca (sí, desde la horca) del poblado Fort Bravo-Texas Hollywood tras recoger su estatuilla después de media hora firmando autógrafos. "Cuando me preguntan qué es el cine respondo que es una gran ciudad donde gente de muchas razas viven en una habitación llena de sueños. Por eso, el cine nunca acabará mientras sigamos soñando. Y el cine es libertad: en países donde no hay libertad, no hay cine", exclamó, bajo los sones de la 'morriconiana' canción 'Vamos a matar, compañeros', el intérprete italiano.



En sus ojos azules, a un guiño de los 80 años, aún se reconocen aún las miradas de Django, Keoma y de tantos otros héroes y villanos.






No fue la primera vez que el actor, fetiche de Sergio Corbucci y con cinco largometrajes rodados bajo el cielo de Almería, se dirigió a sus fieles. Primero lo hizo el sábado, segunda jornada del AWFF, tras descubrir la butaca con su nombre en la Avenida de las Palmeras. Esta ha sido otra de las novedades del festival: el gesto se realizaba hasta ahora de forma íntima y la organización lo compartía después a través de sus redes sociales. Este año, un centenar largo de vecinos pudo ser testigos del homenaje en el singular Paseo de las Estrellas del pueblo.






"Franco, ¿cuál ha sido la mejor película que has rodado aquí en Tabernas?", se arrancó un espontáneo. Nero, diplomático, no quiso decantarse por una pero acabó citando, con cariño, dos: ‘Salario para matar’ (1968) y  ‘Los compañeros’ (1970), ambas a las órdenes de Corbucci.


"¡Y 'Django'!", gritó alguien. "No, pero esa la rodé en Madrid", corrigió el actor presumiendo de reflejos, no siempre habituales entre quienes regresan a Almería con las alforjas cargadas de años y películas.


La huella de Leone 

El galardón honorífico a Franco Nero fue uno de los cinco que ha entregado el AWFF en esta edición. En la gala inaugural cayeron dos, marcados por la huella de Sergio Leone, siempre presente --obvio-- en el festival.


Desde la distancia recibió el premio Desierto de Tabernas sir Christopher Frayling, crítico, investigador y biógrafo del cineasta romano. Entrevistado vía Zoom por el periodista Carlos Portolés, el escritor británico recordó sus seis visitas a Almería y confió en poder regresar el próximo año.


Subrayó además la importancia del paisaje de la provincia en las películas de Leone --en su opinión, aún hoy "infravalorado"--, y realzó la figura del diseñador de producción Carlo Simi como arquitecto, para 'La muerte tenía un precio' (1965), del poblado de El Paso, germen del Oasys MiniHollywood, aunque nada allí lo recuerde hoy.




Entre el público se encontraba, precisamente, su hija Giuditta Simi, muy cerca de Alessandro de Rosa, amigo y biógrafo de Ennio Morricone, presente en Tabernas para recoger el premio póstumo Leone in Memoriam dedicado al desaparecido compositor.


Su intervención fue rubricada con un mensaje en vídeo de Marco Morricone quien adelantó que el documental 'Ennio', que ha realizado Giuseppe Tornatore, desvelará aspectos inéditos de la figura de su padre. Pudo verse, además, una pieza realizada por Guillermo de Oliveira para la anterior edición del AWFF que analiza, de forma sucinta pero sin ligereza, los 27 filmes rodados en Almería a los que el maestro puso música.


El homenaje al hombre que regaló al desierto almeriense su banda sonora encontró continuidad en otra de las innovaciones del festival: la creación de un cementerio en el Oasys MiniHollywood que honrará la memoria de todos los homenajeados con el Leone in Memoriam.




Paladas simbólicas entre lápidas en las que se han grabado los nombres de Sergio Sollima, George Hilton, Carlos Simi, Tomás Milian, Fernando Sancho y, ahora, Ennio Morricone, cuyas partituras fueron recordadas por un cuarteto de cuerda de la Orquesta Ciudad de Almería. 


Hernán conquista el Castillo

Otro de las aspiraciones de Guillermo de Oliveira en esta nueva etapa es la de programar largometrajes en algunos de los escenarios naturales de Tabernas en los que se rodaron, al estilo de aquellas proyecciones de la Trilogía del Dólar realizadas en 2008 en El Sotillo, Los Albaricoques y el Cortijo del Fraile dentro del Rolling Roadshow Tour de Quentin Tarantino, que a punto estuvieron de traer al cineasta de Tennessee hasta Almería.


De momento se ha podido hacer con 'Patton' (1970) en uno de los lugares que aparecen en el oscarizado 'biopic' dirigido por Franklin J. Schaffner. Fue el en el Castillo de Tabernas, como colofón al homenaje al almeriense Hernán Ortiz, galardonado con el premio ASFAAN a su trayectoria.



Ortiz es uno de los mejores preparadores de caballos para secuencias de acción del mundo, alguien que ha enseñado a cabalgar a estrellas como Tom Cruise, Angelina Jolie, Matt Damon y Viggo Mortensen. "He pasado muchos años fuera, largas temporadas en rodajes lejos de mi casa, de mi tierra. Por eso, para mí significa mucho que se me reconozca con este premio”, confesó en un acto en el que actuó la Agrupación Musical San Indalecio de La Cañada.


También confesó sentirse emocionado Mateo Gil al recoger, acompañado por su hijo, el Spirit of the West por su aportación al género gracias a su segundo filme, 'Blackthorn', galardonado con cuatro premios Goya. "Con esta película comencé a sentir que de verdad estaba haciendo lo que quería", desgranó el pasado lunes durante la clausura en una charla ante el público junto al guionista del filme, Miguel Barros, y a la diseñadora de vestuario, y presidenta del jurado de largometrajes de esta edición, Clara Bilbao.


De curas en el Oeste, videojuegos y arqueología cinéfila 

En este diálogo entre el pasado y el futuro, tan inherente al western, tres actividades paralelas han sorprendido por su originalidad y por aportar aire fresco a modelos encorsetados (el Festival Internacional de Cine de Almería, Fical, tiene en Tabernas un espejo en el que mirarse si quiere huir de una fórmula que, por habitual, se antoja ya rutinaria).


La primera de ella tuvo lugar en la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación de Tabernas, decorada durante todo el fin de semana con motivos indios, sombreros de vaquero y guirnaldas y banderas bañadas en barras y estrellas. Un sano ejercicio de sincretismo para que el párroco, el carismático Felipe A. de Mendoza, hablara a sus fieles, tras la misa dominical y ataviado con una canana, sobre cómo disfrutar del cine del Oeste desde la fe católica. En los bancos, mucha chavalería luciendo mascarillas, chapas de 'sheriff' y plumas de colores. 




La segunda reunió a Enrique Urbizu y a Miguel Herrero, productor del documental 'Arcadeología', de Mario-Paul Martínez, en torno al videojuego 'Los justicieros', que el director de 'No habrá paz para los malvados' rodó durante un mes y medio en el verano de 1992 en el poblado Oasys MiniHollywood.


Considerado hoy un título de culto, el videojuego, popularizado en los noventa en su versión PC tras su nacimiento para recreativas, contaba con actores reales, lo que en su momento hizo que se vendiera como "la primera película interactiva realizada en España". El encuentro, ha anunciado el festival, estará disponible próximamente en YouTube.




Y la última propuesta, con un evidente 'efecto Sad Hill', se desarrolló durante todo el festival: varios voluntarios (entre ellos Joseba del Valle, uno de los impulsores de la Asociación Sad Hill, que rehabilitó el enclave burgalés de 'El bueno, el feo y el malo') han sacado de una rambla de Tabernas un vehículo sepultado tras la explosión del puente en ‘¡Agáchate, maldito!’, la última película de Leone en tierras almerienses de la que ahora se cumple medio siglo. Los restos fueron hallados por un grupo de aficionados hace cuatro años y tras ser recuperados pasarán a exhibirse en el Oasys MiniHollywood.



Una decisión que ha sido criticada por voces como la de Almeriacine: a través de su cuenta en Twitter, el veterano colectivo de cinéfilos almerienses, en plena celebración de sus 20 años de vida y presente en todas las ediciones del festival de Tabernas desde su creación, considera que la camioneta estará en el poblado fuera de contexto. Por eso han pedido que tras la labor de documentación vuelva a taparse para seguir en el entorno del Puente Leone, lugar de peregrinación de los aficionados.


Días de cine

Más allá de lo cinematográfico, el Almería Western Film Festival ha logrado dinamizar de nuevo Tabernas durante todo el puente de la Hispanidad con sus propuestas para todos los públicos (desde actividades infantiles hasta su ruta de la tapa western, pasando por conciertos y presentaciones de libros).


En esta edición, además, varios rostros conocidos se han dejado ver por la localidad y han aupado el festival a través de sus redes sociales: así lo han hecho, por ejemplo, Luis Larrodera, el cineasta Koldo Serra (uno de los directores de 'La casa de papel' y de filmes como 'Gernika' y '70 binladens') y el actor Darko Peric (el popular Helsinki de la serie de robos que triunfa en Netflix).  




Como suele pasar, el festival deja el anhelo de futuros rodajes que recalen en Tabernas. Urbizu, por ejemplo, contó que tiene un proyecto que podría desarrollar allí: "un buen guion sobre un acontecimiento de La Legión en el siglo pasado”, aunque reconoció que "está complicado". Y Nero anunció que "próximamente" volverá a rodar en Almería: de hecho, su nombre lleva años vinculado a una especie de secuela de 'Keoma' que su director, el veterano Enzo G. Castellari ('Aquel maldito tren blindado'), homenajeado en el AWFF en 2014, lleva tiempo queriendo levantar: la última vez fue en 2017, cuando llegó a localizar en Tabernas aunque el proyecto terminó parándose durante la preproducción. 

Películas y cortos en el cercano Oeste

Desde hace varias ediciones, el Almería Western Film Festival distingue en su sección oficial entre el western (películas que se ajustan a los cánones) y el neowestern (donde se hibridan géneros y estilos). Y así lo recoge también en su palmarés, en el que en esta edición han destacado como mejores filmes, respectivamente, ‘Old Henry’ (Potsy Ponciroli, 2021) y ‘Uno de nosotros’ (Thomas Bezucha, 2020). Por el primero se premió además al actor Tim Blake Nelson y por el segundo a la actriz Diane Lane. 


De los siete títulos a concurso hubo además menciones a la labor del actor Isak Férriz y a la fotografía de Unax Mendía en la española 'Libertad' (Enrique Urbizu, 2021) y a la cinta de animación francesa 'Calamity' (Rémi Chayé, 2021) por su "contribución técnico-artística" al género. La argentina 'Karnawal' (Juan Pablo Félix, 2020) se alzó con el premio del público.




En la sección de cortometrajes compitieron quince trabajos: once en sección internacional (entre ellos, el almeriense 'El búnker', de Evelina Zukauskaite) y cuatro en el apartado reservado para escuelas de cine.


Fuera de concurso se proyectaron además los documentales 'Kuartk Valley', de Maider Oleaga, sobre la creación del western vasco 'Algo más que morir’, proyectado en el AWFF en 2014, y 'Django & Django’, del italiano Luca Rea, presentado en una ventosa noche de domingo por el propio Franco Nero.



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