“La corriente de la corrección política llama machista a Shakespeare”

Entrevista al director almeriense Pedro Martínez, que acaba de estrenar ‘Mujer Hamlet’

Actrices de la obra, junto a los almerienses Pedro Martínez y Sergi Regal.
Actrices de la obra, junto a los almerienses Pedro Martínez y Sergi Regal.

El director de escena, dramaturgo y profesor teatral Pedro Martínez (Almería, 1976) mantiene tan vivas sus raíces que conserva el nombre de guerra de sus inicios en la escena almeriense a través de su compañía, Casa Lagarta. Con ella acaba de estrenar ‘Mujer Hamlet’ en la VII Muestra de Creación Escénica ‘Surge Madrid’.

¿Cómo surge la idea de revisitar el clásico de Shakespeare e invertir los roles de género?
Llevo trabajando el tema del género desde que tengo uso de razón. Ahora asistimos a una corriente de corrección política que llama machistas a autores del siglo XVII y prohíbe películas sin pensar que si se borran las huellas, es imposible saber cómo hemos evolucionado. Shakespeare no era machista, solo es un autor de su tiempo.


Al seleccionar un clásico como ‘Hamlet’, he pretendido invertir la realidad para poner negro sobre blanco el hecho de que el género es una construcción cultural y, siendo así, es algo que se puede cambiar. Es más interesante darle la vuelta que decir que Shakespeare era machista.

¿Y cómo afecta eso a los personajes de ‘Hamlet’?
En la obra original solo hay dos personajes femeninos: Gertrudis, madre y adúltera, y Ofelia, casta, bella y suicida. Está más que clara cuál era la función de la mujer de entonces.


Lo curioso es que de repente nos encontramos con un Hamlet mujer que gestiona mucho poder y nos resulta creíble; sin embargo, los personajes masculinos extremadamente sensibles nos siguen produciendo desconcierto.
 
¿Qué reacción produce en el espectador?
Cuando el personaje de Gertrudis se ve representado por un hombre, todo el mundo lo identifica con una especie de calzonazos. Y eso es algo sobre lo que tenemos que reflexionar. También fue bastante fuerte comprobar que cuando las actrices empezaron a hacer sus personajes, no reconocían en ellas la capacidad de empoderamiento, sino que acudían todo el rato al cliché de hacer de hombre. La ropa de Sergi Regal nos ayudó mucho en ese aspecto.

¿En qué momento se pone sobre la mesa el nombre del diseñador almeriense?
A Sergi lo conozco desde la niñez, compartimos la infancia y la adolescencia en las mejores y peores situaciones. Ahora lo sigo en redes y considero que su obra es muy femenina, porque está destinada a mujeres poderosas, pero a la vez está como fuera de las tendencias, porque él trabaja su estilo y le da igual por dónde vaya el mundo. Si los colocas en una discoteca, tiene un valor y, en la corte de Dinamarca, adquiere potencia. Su moda es polisémica, tiene muchos niveles de mensajes, y encaja con mi obra, que está ubicada en un vacío poético porque nunca ha existido un mundo así.


Recuerdo que lo llamé con cierto pudor y él no dudó en decirme ‘cuando quieras y donde quieras’. Los dos somos de Almería y vamos arrastrando lealtades porque al final tu infancia es tu patria. Así que sus diseños han terminado de construir los personajes.

¿Ve ‘Mujer Hamlet’ sobre el escenario de un festival de teatro clásico?
Depende de quién lo dirija, pero claro que hay posibilidad de programarlo en un festival de teatro clásico. En realidad la obra es súper fiel al original, son las palabras de Shakespeare. Hay una adaptación dramatúrgica, porque se queda en dos horas y media, pero es que el teatro isabelino tiene una estructura que hay que agilizar.


Digamos que nos hemos centrado en la trama principal, pero la modernidad de la puesta en escena mantiene intacto el clásico.



¿Cómo ha sido el trabajo actoral?
Rico, pero complicado. Se ha visto afectado por el yugo de la pandemia y un presupuesto bajísimo. Es una obra grande y hemos tenido que dedicarle horas y horas. Los actores se han enfrentado a una transformación en ocasiones complicada hasta que hemos conseguido verosimilitud.

¿Cómo está afectando la pandemia a su carrera teatral?
De manera contradictoria: me ha permitido tener tiempo para elaborar este proyecto porque antes trabajaba tanto que no me daba tiempo a pensar, pero a la vez me ha afectado de forma muy triste porque he perdido a gente.


De repente tú estás en una burbuja y suena el teléfono y resulta que una alumna de la Escuela de Teatro de Cuenca, donde imparto clase, ha fallecido. Esta sensación de irrealidad ha sido desconcertante. Conozco la pérdida y aludo a la responsabilidad individual; le pido a la gente que se proteja para protegernos. Yo no he bajado la guardia en ningún momento, pero sigo haciendo mi vida.

 

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