¿Cómo hago para perder el peso que he ganado esta Navidad?

Expertas en nutrición dan las claves para adelgazar `con sentido común` este año

El color en el plato de frutas y verduras en un síntoma de riqueza de nutrientes.
El color en el plato de frutas y verduras en un síntoma de riqueza de nutrientes.

La Navidad suele ser una época que no se caracteriza precisamente por ser el paradigma de la alimentación saludable. Los excesos derivados de las onerosas cenas en familia y, por qué no decirlo, de un abuso de bebidas alcohólicas, traen consigo remordimientos y promesas de llevar una vida más saludable, justo en el momento en el que estas fechas se consumen. Parece como si los propósitos de Año Nuevo estuvieran hechos para la ocasión.


Las prisas por vernos bien de inmediato y enmendar los ‘errores’ cometidos en las fiestas navideñas hacen que nos lancemos a todo tipo de intentos por conseguir resultados lo antes posible, algo que con frecuencia puede llevarnos a cometer errores aún más graves en  la forma en la que nos alimentamos. 


Para evitar esto, hemos consultado con algunas expertas sobre cuáles son las acciones que debemos llevar a cabo -y cuáles no- si queremos conseguir nuestros propósitos de año nuevo sin poner en riesgo nuestra salud sin necesidad.


1. ¡No te obsesiones!
Para la nutricionista Ana Molina, lo ideal para empezar al año sería ser fiel a uno mismo y comenzar una dieta que respete tus horarios y tu forma de vida. Eso sí, introduciendo algunos cambios en tu rutina alimentarias que vayan, paso a paso, mejorando tu salud y tu bienestar. 


Es importante recordar bien este aspecto, porque será una constante en el resto de recomendaciones que vendrán a continuación. Por eso no es casualidad que hayamos decidido ponerla en primer lugar. Recuerda: hagas lo que hagas, no te obsesiones con tu dieta.


2. Evita los ‘milagros’  
Siempre han estado de moda las llamadas dietas ‘milagro’, pero parece que ahora las redes sociales han exacerbado su influencia. Estas dietas, a menudo disfrazadas de pseudociencia, suelen prometer cambios drásticos en el aspecto físico de una persona en muy poco tiempo. 


Además, parece que son universales y funcionan para todos por igual. La doctora en nutrición Carolina González nos advierte sobre el peligro para la salud de las formas de alimentación que proponen tales dietas. 


Al igual que Ana Molina, recomienda introducir progresivamente cambios en el esquema nutricional de las personas que se prolonguen en el tiempo de forma duradera.


3. Plato, no pirámide
Carolina González recomienda fijarse en la guía nutricional elaborada por expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard. “La pirámide alimentaria, que era la anterior referencia, está quedando en desuso”, asegura Carolina. Esta guía representa de manera gráfica en un plato de comida las porciones que cada grupo de alimento debe ocupar en cada comida. O, al menos, en una dieta general.


Las proporciones son: 50% de frutas y verduras -con un mayor protagonismo de las verduras-, 25% de proteína saludable -pescados, aves o legumbres, y otro 25% de granos integrales. Todo integral: pan, pasta y arroz.


“Es un buen indicador para establecer cantidades al comer y al cocinar”, asegura Carolina, que asegura que este plato nutricional se debe acompañar de bebidas como agua o té y postres como frutas o yogures naturales. Aunque pueda parecer un objetivo fácil de alcanzar, Carolina asegura que “como sociedad estamos aún lejos de llegar a cumplir esas recomendaciones de Harvard”.


4. Haz ejercicio
La actividad física es muy importante a la hora de llevar una vida sana. El objetivo de una persona que, tras la Navidad, quiera iniciar o retomar la actividad física, debe ser hacerlo de forma progresiva.    


Ana Molina recomienda buscar “la actividad física que más se adapte a ti”, algo que no te agote ni te aburra en exceso. Al final, se trata de estar sano y en armonía con uno mismo, no de forzar la ‘máquina’ más de lo necesario. Eso sí, el trabajo físico se debe hacer de manera rutinaria, o de lo contrario nunca obtendrás los resultados deseados.


5. Zumos ‘detox’
De acuerdo con Ana Molina, los zumos ‘detox’ han sido tratados de forma injusta por buena parte de la sociedad. Mientras que algunos han elevado estos preparados casi a la categoría de ‘pócima mágica’, también hay quienes han criticado los zumos o smoothies de verduras  por no contener tales propiedades curativas y milagrosas que se le presuponen a estos alimentos.


Carolina González es partidaria de introducir los zumos ‘detox’ por la mañana, a la hora del desayuno, o en la merienda de las tardes. La nutricionista está convencida de que estos zumos ‘verdes’ “son una gran forma de consumir alimentos saludables que, de otra manera, no consumiríamos, como el jengibre, el apio o el agua de coco.


6. Asesórate
Todas las recomendaciones y consejos que plantean las expertas en nutrición y salud son la punta del iceberg de lo que debe ser un plan específico de alimentación adaptado a tus necesidades. Tanto Ana Molina como Carolina González son partidarias de que, si de verdad quieres emprender un plan específico para adelgazar, lo mejor es que te pongas en contacto con un experto.


Un profesional en nutrición se encargará de adaptar un plan específico de alimentación a tu rutina diaria y tu metabolismo, algo crucial para perder peso sin desmejorar tu salud.


7. Criterio informativo
Si no puedes acudir a un experto, no te preocupes. Solo elige bien -y con criterio- la forma que tienes para informarte. En este sentido, la experta Ana Molina recomienda comprobar algunos aspectos de los ‘opinadores’ sobre nutrición en Internet.


Que el autor tenga la formación adecuada -evita a supuestos expertos y youtubers sin formación- o que el contenido publicado refleje un equilibrio entre la evidencia científica y la experiencia de la persona que opina son algunas de las pautas a seguir.


 

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