Bodegas Perfer, Vinos del Desierto de Almería

Las condiciones propias en las que se elaboran los caldos es lo que hace tan especial el sabor

Alrededores de Bodegas Perfer.
Alrededores de Bodegas Perfer. La Voz
Ainoa Asenjo 07:00 • 13 sept. 2021

Con 42 hectáreas repartidas entre Uleila del Campo y Lucainena de las Torres, Bodegas Perfer nace en 2007 con el objetivo de ofrecer los mejores vinos de la tierra. La bodega, con más de 1500 metros cuadrados construidos, cuenta con tres plantas en las que se ubican las instalaciones propias tanto del proceso de producción del vino como de su degustación y cata.


En cuanto al cultivo, doce hectáreas ubicadas en el Paraje El Merchal (Uleila del Campo) cuentan con las variedades Tempranillo, Merlot, Garnacha y Cabernet Sauvignon. Su capacidad productiva es de 250.000 botellas anuales y, para ello, se recolectan alrededor de 250.000 kilos de uva procedentes de viñas plantadas en el año 2002.


Por otro lado, las 30 hectáreas ubicadas en Lucainena de las Torres se reparten en 20 hectáreas dedicadas a la variedad Merlot y 10 hectáreas para las uvas Macabeo y Chardonnay.




Las condiciones peculiares del desierto es lo que hace tan especial los vinos de Bodegas Perfer. La poca fertilidad del suelo, las escasas lluvias concentradas en invierno y las cálidas temperaturas inducen a que la planta, a principios de su ciclo, alcance rápidamente un gran desarrollo vegetativo, y que en primavera se detenga debido a la evaporación que provoca la radiación solar. Por tanto, siguen un análisis exhaustivo del cultivo.


Debido a la altitud y a las condiciones climáticas, la vendimia manual se realiza a últimos de agosto. En primer lugar, se hace una primera selección de uva. Ya recién cortadas se hace una nueva selección antes de pasar a la molturación.




Después de la vendimia, las lluvias otoñales lavan las sales del suelo y lo dejan en condiciones idóneas para comenzar el siguiente ciclo de cultivo.


Los vinos fermentan por separado en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada de aproximadamente 28ºC, seguida de una maceración con los hollejos de unos 25 días. Tras esto se procede a la fermentación maloláctica.




Finalmente se pasan los vinos destinados a crianza directamente de roble francés y americano, se realizan los ‘coupages’ de los distintos vinos y se embotella para que el cliente disfrute con la degustación de las especialidades de la Bodega.



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