Almería vive el mes de julio más mortal del siglo

Los fallecidos son un 75,7% más que en el año 2000 y han aumentado sobre todo entre los mayores

Los mayores han sido los más afectados por la pandemia.
Los mayores han sido los más afectados por la pandemia. La Voz
Miguel Cabrera 20:30 • 18 ago. 2022

Almería ha vivido el mes de julio más letal del siglo XXI, al registrar 564 decesos, que son más incluso que los de los peores años de la pandemia del coronavirus y que suponen, por ejemplo, un 75% más de los contabilizados en el mismo mes del último año del siglo XX, el 2000, cuando fallecieron 321 personas, es decir 243 menos. Hay que tener en cuenta, claro, que la población de la provincia ha aumentado desde 2000 en un 41,6%, al pasar de 522.095 habitantes a 739.293.


Según el último informe de estimación del número de defunciones semanales del Instituto Nacional de Estadística (INE), las 564 muertes registradas entre las semanas 26 y 30 de este año (las que se corresponden con el mes de julio) son también un 19,9% más que la media de los años 2017 a 2021. Aunque puede pensarse que es un aumento elevado, Almería está entre las ocho provincias españolas donde menos han aumentado las muertes en julio en relación a los cuatro años anteriores.


Incluso hay provincias, como Cuenca o Lleida, donde se han registrado menos fallecimientos este año (han disminuido un 4,1% y un 2,8%, respecto al periodo 2017-21, respectivamente). A continuación se sitúan Teruel, donde han aumentado un 1,7%; Castellón (+14,7%), Huesca (+16,2%), Barcelona (+17,5%), Huelva (+17,8%) y Almería (19,9%).



En el otro extremo destacan los casos de Soria y Guadalajara, donde los decesos han aumentado un 53,6% y un 52,9% respecto a los años mencionados.


Aumento progresivo



El aumento de las muertes respecto a los últimos años en Almería en las mismas cinco semanas, atendiendo también a los datos del INE, es progresivo. Los fallecidos este julio son 51 más que los de julio de 2021, lo que supone una subida del 9,9%; 93 más que en 2020 (+19,74%) y 104 más que en 2019, el último año antes de la crisis sanitaria, cuando se contabilizaron en la provincia 460 muertes, es decir 104 menos que en 2022 (+22,60%).


Por grupos de edad, cabe destacar que casi un 70% (391, que son el 69,3%) de las defunciones del pasado julio en la provincia fueron de mayores de 75 años.



El mayor número de muertes de todas las franjas de edad en las que el  INE divide la población en este informe se produjo entre personas de más de 90 años, con 120 fallecidos. El segundo grupo con más muertes es el de 85 a 89 años,  con 117, y el tercero el inmediatamente inferior, de 80 a 84, con 96. 


Más significativa es la comparación entre este año y el 2000, el último sobre el que el INE ofrece datos respecto al número de defunciones semanales y a los grupos de edad más afectados, que demuestra que el mayor aumento de los fallecidos en 2022 se ha dado entre las personas mayores.


Un 215% más de muertes en ancianos

De esta forma, los 120 ancianos de más de 90 años que han muerto en julio de este año son un 215% más que los 38 de esa misma edad que murieron en 2000. Los aumentos son igualmente relevantes entre las personas de 85 a 89 años (+160% en 2022 respecto a 2000) y en los de 80 a 84 (+95,9%). A partir de esta franja de edad las muertes tienden a igualarse: en 2022 fueron un 7,4% más en las personas de 75 a 79 años (58 fallecidos en 2022 frente a 54 en 2000) e incluso en algunos tramos entre mayores no hay diferencias,  como sucede entre las personas de 70 a 74 años, con 41 decesos en ambos años. 


A medida que se reduce la edad, evidentemente los fallecidos son menos y es más complicado extraer conclusiones, aunque en general los decesos han aumentado en 2022 respecto a 2000 a partir de los 45 años. Por debajo de esta edad hay  incluso franjas en las que hubo más muertes en 2000, como ocurre entre los 40 y los 44 años (nueve muertes en 2000 por tres en 2022, un 66,6% menos), de 35 a 39 (dos defunciones este año y cinco en 2000, un 60% menos); o de 30 a 34, con una sola muerte este año por cinco en 2000, es decir un 80% menos.


Unión de causas

Los epidemiólogos y expertos como el almeriense Sergio Martínez Escobar, especialista en Medicina Intensiva, doctor en Medicina y máster en bioingeniería, coinciden en apuntar que aunque a día de hoy aún es imposible conocer con exactitud a que se debe este aumento de las muertes, sí estiman que “es la suma de muchos factores, pero fundamentalmente del covid (aunque no solo por el número de defunciones con esta enfermedad, que en Almería han sido 54 personas, sino también por sus secuelas), el calor intenso, con las mayores olas de calor de los últimos años, y los efectos arrastrados igualmente por la crisis y los déficit en la atención de muchas patologías que ha implicado, y que ha supuesto un cambio brutal en todos los sentidos, sobre todo para las personas mayores, que son precisamente quienes peor soportan cualquier cambio”. 


Sergio Martínez, quien ha seguido a fondo la pandemia desde el principio mediante su canal “Reflexiones de un galeno”, con el que se ha convertido en todo un ‘influencer’, y quien ha trabajado también en primera línea de fuego en la provincia, incide en que los ancianos, como demuestran los datos del INE, han sido junto a los enfermos crónicos (la mayoría son mayores también) “la población más vulnerable en esta pandemia y los que han sufrido los peores efectos en todos los sentidos”, empezando por esa menor atención debido al “colapso del sistema sanitario en los peores momentos de la crisis”, que ha impedido que muchas personas pudieran ser atendidas correctamente de sus enfermedades y de sus procesos crónicos.


Aún así, el galeno abderitano asegura que, como también reflejan las estadísticas, “Almería ha sido una de las provincias menos perjudicadas por la pandemia en general, debido en buena medida a la buena respuesta del sistema sanitario y de sus responsables”.


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