La odisea de salir de Ucrania y buscar una nueva vida en Almería

Natalia, Valentina, Oleksandra y María son cuatro mujeres que empiezan de cero en Roquetas

Natalia, María, Oleksandra y Valentina, en Roquetas de Mar
Natalia, María, Oleksandra y Valentina, en Roquetas de Mar
Álvaro Hernández
20:40 • 24 mar. 2022 / actualizado a las 20:59 • 24 mar. 2022

¿Cómo suena un misil? Más allá de lo que hemos visto en el cine, muy pocos saben la respuesta (por suerte). Sin embargo, Natalia, sus hijas Oleksandra (16 años) y María (12 años) y su tía Valentina sí lo saben. Ellas son de Ucrania y esta es la odisea de su huida hasta acabar en Roquetas de Mar.


Un día cualquiera de finales del mes de febrero, uno de los primeros bombardeos de Rusia contra Ucrania despertaron a Valentina. Eran las cinco y cuarto de la madrugada y los cristales de su edificio saltaron por los aires.


Estas cuatro refugiadas que ahora pasean por Roquetas vivían en una pequeña localidad a solo 20 kilómetros de Kiev, no muy lejos de una base militar objetivo de los misiles rusos.



La escapada

Sin embargo, no sería la última vez que esta familia se enfrentara al horror de la guerra. Natalia y sus dos hijas salieron de su casa para huir al oeste de Ucrania, pensando que en unos días podrían volver a su hogar.



Por su parte, Valentina cogió un tren con destino Varsovia que, sin embargo, no fue precisamente un feliz viaje: el suyo fue uno de los trenes bombardeados por la aviación rusa. 


Ya juntas fuera de Ucrania, las dos mujeres y las niñas buscaron dónde quedarse. Sin embargo, sin sitio fuera de Ucrania, buscaron una solución donde pudieron: “Casualidades de la vida, a través del conocido de un amigo, nos dejaron durante una semana un piso que había alquilado en Roquetas de Mar”, explica Valentina a LA VOZ.



Sin embargo, ya lejos de la guerra, solo era el comienzo de otra odisea: la de sobrevivir lejos de casa, sin saber el idioma, sin euros y con una cuenta atrás para dejar el piso donde estaban cobijadas.


No en vano, las cuatro refugiadas ucranianas llegaron a Roquetas de Mar el pasado martes 15 de marzo y el siguiente domingo tenían que salir del piso.


Y con un agravante: ningún banco cambiaba su moneda por euros, con la exigencia de tener una cuenta abierta. Todo ello, sin documentación.


Ahí fue donde la casualidad, nuevamente, les salvó de un incierto futuro sin techo.


En una oficina de Correos, intentando cambiar su moneda por euros (sin éxito, una vez más), Natalia y Valentina coincidieron con Miguel Ángel, empleado de Correos, y Olga, una ciudadana ucraniana afincada en Almería desde hace seis años.


Juntos, buscaron una solución para Natalia y sus hijas (ya que Valentina sí pudo quedarse en el piso ya que quedaba un hueco): finalmente, y desde el pasado lunes, las tres forman parte del programa de primera acogida de Cruz Roja y se encuentran en el Protur Roquetas Hotel&Spa, convertido en centro de refugiados.


Ahora, las cuatro tienen su vida en un folio: un A4 en el que caben una foto de carnet, una huella dactilar y algunos datos básicos recogidos en ese resguardo conseguido en la Comisaría de Policía Nacional de Almería y que vale como permiso de residencia y de trabajo en España para los recién llegados de Ucrania.


Valentina es profesora de canto en un conservatorio ucraniano y Natalia, cuyo marido duerme con una metralleta a mano en Kiev, regentaba su propio hotel en Ucrania. 


Ahora empezarán a aprender español y, si bien quieren volver a Ucrania en cuanto les sea posible, ya piensan en trabajar en Almería para empezar una nueva vida, mientras Oleksandra y María esperan a ser escolarizadas y siguen de forma ‘online’ clases desde Ucrania.


Esta es solo una de las muchas historias de ciudadanos refugiados llegados desde Ucrania hasta Almería, una llena de dificultades que, lamentablemente, acaba de empezar. 


Abre un segundo centro de refugiados

Además del Protur Roquetas Hotel&Spa, gestionado por Cruz Roja, este viernes abre un segundo centro de refugiados en la provincia de Almería.


En concreto, serán los Apartamentos Estrella de Mar, gestionados por Accem, los que ofrecen a partir de este mismo viernes, 25 de marzo, un total de 120 plazas para refugiados ucranianos en el marco de la emergencia derivada de la invasión rusa de Ucrania.



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