Arte y hostelería marca Almería revolucionan la calle San Francisco

Ilustraciones de Antonio Lorente en este proyecto de Pablo López crean una Pajarería diferente

Un universo de pájaros humanos enredados en una selva convertida en un hogar para el ocio. Esa es 'La Pajarería', el nuevo proyecto empresarial de Pablo López (Patio de Vecinas, El Rinconcillo, Bar Tomate) para el que ha sumergido al ilustrador almeriense Antonio Lorente, en un mundo creativo natural pero con el sello de esos ojos tan especiales con los que él y sus creaciones miran al mundo.


En el antiguo local de Lamarca en la calle San Francisco (Caramelo o Garaje para los que ya tenemos la dosis completa de la vacuna COVID) ambos han creado un mundo diferente que arranca en su propia fachada. Allí el colorido atrapa a todo el que pasa y lo envuelve entre búhos humanizados y pájaros de mirada fija. Un gran mural que “fue un reto por la gran escala en la que había que trabajar” y que conectó a Lorente y López, junto al equipo de interiorismo que ha trabajado en el proyecto, para “contar una historia dentro del local”.


Interior
Estos más de 600 metros de local están llamados a ser un espacio polivalente para restaurante con menú degustación, zona de copas, celebración de eventos y actuaciones artísticas, convirtiéndolo en una pajarería como la casa de unos pájaros muy especiales.



Cuando uno atraviesa la puerta le reciben los “anfitriones. Dos pájaros humanos, vestidos de época, que van a mostrar su casa”, explica Lorente. Te sumerges entonces en los colores de la selva del papel pintado del que surgen dos pavos reales que controlan una de las mesas altas del local desde las que puedes ver la zona de espectáculos.


En la parte superior encontramos varias zonas diferenciadas. Nos recibe el mariposario para dirigirnos a la parte ‘oscura’ del local, el rincón de los cuervos aristócratas. “Es la zona de la bebida, de la noche. Aquí nos reciben los retratos de la familia de cuervos: padre, madre, hija e hijo”, explica el ilustrador almeriense.



De camino a la zona VIP, aún en la parte de restaurante, se pueden ver los bocetos de esta singular familia de aves a través de los cuales “se puede ver todo el proceso creativo”.


Al detalle
Vinilos, jaulas, columpios para tomar las copas y hasta diseños alados para las puertas de los servicios completan esta pajarería en la que se esconden secretos en cada esquina. 


La idea de convertir este local en una pajarería nace “de la idea de coser todo el proyecto. Queríamos meter algo de vegetación, papeles pintados... vimos las cuatro lámparas con forma de nido que estaban al principio del local y pensamos si lo llenábamos de pájaros, mariposas...y de ahí salió desde el mobiliario a la decoración”, explica Pablo López. 


Un proyecto para el que decide llamar a Antonio Lorente para realizar el mural exterior aprovechando que “tenemos el mejor ilustrador de España en Almería, pero no tiene una obra física como tal en la ciudad” y después se amplió al resto del local.


Quiere este arquitecto metido a empresario hostelero, que disfruta más del proceso de creación de sus locales casi más que del propio negocio, que este sea un lugar diferente, tranquilo, “de tomar algo disfrutando del espacio y sin esencia de discoteca”. 


Un lugar que sirva de revulsivo en el centro de la ciudad, en el que tanto invierte, y que se una al trabajo en marcha en el entorno del Mercado Central para “generar flujos de gente que reactiven toda la zona y que den vida al Paseo”. Un espacio que habrá que descubrir y que pretende ser un establecimiento novedoso en Almería una vez que abra sus puertas a mediados de este mes de julio.

 

Temas relacionados
Hostelería Arte Cultura

para ti

en destaque