El hijo ilustrado de Ramón Orozco

Ginés Orozco Segura era el ideólogo de la saga que más influyó en la Almería del XIX

Ginés orozco segura, en un retrato de Giuliani de 1857, propiedad de Rafael Monterreal.
Ginés orozco segura, en un retrato de Giuliani de 1857, propiedad de Rafael Monterreal.

Fue el ideólogo de la familia, el hijo más culto de Ramón Orozco y el que tuvo un mayor peso político en la saga, descontando al patriarca, a pesar de que falleció sin llegar a los 40 por unas fiebres mal curadas.


 Ginés Orozco Segura (1826-1865), diputado, propietario, político bragado en los densos enfrentamientos del XIX, llegó a reunir también una de las más copiosas bibliotecas de la época que sus sobrinos se repartieron a su muerte y a la de su esposa Carmen Algarra Redondo. La colección privada del hijo bibliófilo de Orozco lucía con obras añejas en sus anaqueles de roble como el diccionario de Domínguez, diez tomos en cuero repujado de la Historia Universal, seis tomos de los Reinos de la Naturaleza, un Fray Gerundino, un tomo de Leonor de Nontenma, la Estadística de la Corte, cuatro tomos del Judío Errante, entre otras maravillas afloradas hasta entonces por la imprenta. 


Todo ese arsenal de saber permaneció durante años en su vivienda familiar que era un caserón en la Puerta Purchena haciendo esquina con la Plaza Manuel Pérez García, encima de donde está hoy el Kiosco Amalia, donde estuvo el Hostal Universal de Manuel Bautista Gómez. El matrimonio no tuvo hijos y todo ese fondo de saber se fue diseminando con los años en muchas estancias entre muchas manos.


Los Orozco fueron durante décadas una de las ‘sagas río’ de la provincia, desde su venero de partida en Vera. No se podría entender la turbulenta historia social y económica del siglo XIX en la provincia sin el concurso de estos ‘Buendías’ almerienses, cuyo papel ha sido escrutado sobre todo por el catedrático Andrés Sánchez Picón.



Ginés Orozco nació en una céntrica hacienda en Vera y después fue creciendo en la casona de estilo neoclásico que había un poco más debajo de la Terraza Carmona y que el padre compró con los primeros rentos mineros. Su progenitor fue un estanciero que heredó un gran número de tahúllas y que prosperó como hábil comerciante en las primeras décadas del siglo XIX. Ramón, con 14 años ya enviaba a Cartagena carros cargados de barrilla con destino a una fábrica de jabón y muy joven también fue el organizador primero de la Milicia Liberal  y comandante de la Milicia Nacional de la provincia después combatiendo a las tropas carlistas. Ramón Orozco se enriqueció como pocos con la fiebre minera de Almagrera, aunque con los años los problemas del Desagüe de los pozos y el fracaso de los Altos Hornos en Garrucha, le hicieron poner sus ojos en Almería, donde vivía su hermano Francisco que fue alcalde en el Bienio Liberal y el que derribó el lienzo de la muralla medieval.


En Almería fueron emancipándose sus once hijos (Juan Antonio, Ginés, Ramón, Manuel, Modesto, Emilio, Guillermo, Josefa, Isabel, Juana y Ana), cada uno con sus peculiaridades. Fue ampliando su patrimonio con la adquisición de terrenos en subasta pública de bienes de propios desamortizados a la Iglesia. Así se hizo con toda la zona extramuros en intramuros entre la actual Plaza de San Pedro y la Rambla del Obispo, entonces denominado Paseo de la Alameda. Allí se hizo edificar una casa, en esa curva entre Puerta Purchena y Rambla Obispo Orberá, donde estuvo años después la Ferretería El Yunque. Sus extensos jardines ocupaban lo que hoy es el Mercado de Abastos.


Ginés, su segundo hijo, emparentó con los Algarra, una notable familia de republicanos almerienses. El fundador de la saga, Ramón Algarra Alpuente, de vida novelesca, construyó la primera casa cuando se derribaron las murallas de Almería, que se convirtió con los años en ese delicioso edificio pertrechado de volutas y pináculos  que va de la calle Regocijos a Pablo Iglesias, diseñado una parte por Enrique López Rull y otra por Guillermo Langle.


El ilustrado Ginés entró pronto en la política y en los negocios en esa Almería que medianeaba el siglo XIX. En 1854, durante el Bienio Progresista, ya era Capitán de la Cuarta Compañía de la Milicia Nacional, como lo había sido el autor de sus días. Y también formó parte de la Junta Revolucionaria recién constituida ese año y encabezada por Francisco Jover, con Laureano de los Llanos y Joaquín Rabel como vocales. En 1855 fue elegido diputado provincial y en 1859 parlamentario a Cortes por el Distrito de Sorbas.


Supo liderar, junto a su hermano mayor Juan Antonio que falleció tomando baños en Lanjarón, los negocios de su padre, creando la sociedad Orozco Hermanos. En 1860  se asoció con su amigo Francisco Jover y con Greppi para construir obras de fábrica por toda la región, un antecedente de promotor urbanístico de la época. 


Tras la caída del Bienio, presentó su dimisión como diputado provincial, aunque se mantuvo como diputado a Cortes. No fue muy activo, parece, en la Carrera de San Jerónimo, puesto que no participó en ninguna Comisión, según el archivo del Diario de Sesiones del Congreso. 


Ginés fue muy activo, sin embargo, en la adquisición de fincas tras la desamortización de Madoz. Compró extensos predios en la Vega de Almería, en los parajes de El Bobar y el Jaúl, en comandita con su hermano Juan Antonio.  En 1859 consiguió un espectacular lote de tierras en Huércal-Overa: el paraje completo de La Ballabona de más de 800 hectáreas por 39.000 reales, a través de un rematante u hombre de paja, para que el precio no subiera en demasía. Mantuvo, por esta compraventa, un tedioso pleito con el Ayuntamiento de Huércal-Overa.


También se hizo con varias minas en la Sierra de Bédar, en la Majada de Albaidar, en Huércal-Overa la mina Anita y en Fondón, la Loma del Tornajuelo, algunas también asociado a su cuñado Felipe Vílchez, quien estaba casado en primeras nupcias con Juana Segura Berruezo, hermana de su madre Ana. Felipe Vílchez fue otro de los grandes terratenientes de la época dueño de paraísos como Mónsul y Genoveses, a través también de procesos de desamortización para la explotación del esparto y fue también el promotor de la Plaza de Toros de Almería.


Su tío Francisco fue alcalde y promovió el Casino en la actual Plaza de San Pedro, cuando entonces se llamaba Plaza de la Libertad, antes de su traslado al palacete de Emilio Pérez Ibáñez, sede hoy de la Delegación del Gobierno de la Junta. El año de su muerte tan prematura, Ginés era concejal del Ayuntamiento de Almería, junto con Terriza, Salvador  Campos, Luis Mora, Enrique López de la Cámara y Juan Duimovich y Eugenio Sartorius era el gobernador civil. 


Ginés era también el presidente del Partido Progresista que alternaba en el poder con moderados y liberales. Su muerte hizo que volviera a liderar esa facción política su padre Ramón, quien sintió como un puñal la muerte de Ginés, su hijo querido, el hijo que tenía en su cabeza la hoja de ruta de la familia Orozco en esas décadas tan alborotadas en las que empezaron a cuajar las primeras élites de burgueses locales.



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