La protesta para exigir precios más justos en el campo colapsa la ciudad
Cientos de vehículos llegados de Poniente y Níjar marchan por el centro

Largas filas de vehículos para protestar por los bajos precios
En camiones, furgonetas y coches particulares un nutrido grupo de agricultores llegados desde varias zonas agrícolas de la provincia protagonizaban ayer una nueva protesta por el descenso de los precios que están percibiendo por las hortalizas que producen.
Esa marcha motorizada hizo sin duda visible la protesta de los productores, pero al tiempo generó un importante caos en el tráfico rodado de la capital. La hora elegida, las doce de la mañana, ya es de por sí de circulación intensa que ayer se vio agravada por una larga caravana de vehículos que llegaban para protestar.
Comprensión
Sentimientos contrapuestos entre los ciudadanos de la capital. A lo largo del recorrido numerosos peatones se acercaron y se interesaron por los motivos de la propuesta y, en la mayoría de los casos, mostraron una evidente solidaridad con las quejas de los agricultores.
No tan contentos, sin embargo, se mostraron los conductores que se vieron sorprendidos por la caravana reivindicativa y sufrieron largas colas y esperas antes de poder reanudar la marcha con normalidad. En cualquier caso la movilización contó con la participación de la Policía Local que se encargó de la ordenación del tráfico y el desvío de los coches hacia vías alternativas no afectadas por la protesta de los manifestantes.
Sin respuestas
La marcha había sido organizada por la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) y la asociación Agricultura Viva en Acción (AVA) que lograron atraer hacia la capital a alrededor de 600 vehículos (según los convocantes) que llegaron fundamentalmente desde El Ejido y la comarca de Níjar.
El motivo de la protesta era el que se ha hecho repetitivo en estas últimas semanas, desde que los precios en origen sufrieron un fuerte descenso provocado, según UPA y AVA, por la presión a la baja de la gran distribución.
Francisca Iglesias, secretaria general de UPA-Almería, explicaba que la caravana buscaba expresar la desigualdad que existe entre los eslabones más débiles de la cadena alimentaria, los agricultores y los consumidores, y los eslabones más fuertes y que gozan de una posición dominante, especialmente las cadenas de distribución.
Abuso en precios
A lo largo de su recorrido por las calles de la capital los agricultores entregaron a los ciudadanos una serie de folletos en los que se informaba que los alimentos adquiridos en los establecimientos de las cadenas de distribución, “suelen tener precios que multiplican por tres y hasta por diez veces el importe que esas cadenas pagan a los agricultores.
Las organizaciones agrarias convocantes han señalado que ante ese desequilibrio, y la evidencia de prácticas abusivas en los mecanismos de formación de los precios o en la compra de las hortalizas en origen, no están obteniendo una respuesta adecuada por parte de las administraciones española y europea, “que en teoría deberían ser garantes de la transparencia en ese proceso de formación de los precios, y de vigilar para que no se cometan abusos desde la distribución”.
Iglesias lamentaba que la movilización sea “la única herramienta que nos queda a los productores que, en muchos momentos de la campaña, nos vemos obligados incluso a vender nuestras hortalizas por debajo de lo que nos cuesta producirlas, una situación que se hace insostenible”.