Alinea recibe la Recomendación Michelin y afianza una nueva etapa gastronómica en Roquetas de Mar
El restaurante dirigido por Estefanía Marchal entra en la selección de la guía en agosto de 2026 con una cocina que mira a la huerta almeriense, el Mediterráneo y la memoria culinaria desde una lectura contemporánea

Propuesta gastronómica de Alinea en Roquetas de Mar.
Alinea, el restaurante de Roquetas de Mar dirigido por la chef y propietaria Estefanía Marchal, ha recibido en agosto de 2026 la Recomendación Michelin, un reconocimiento que sitúa al proyecto dentro de la selección de la guía y confirma el crecimiento de una cocina asentada en el producto, la técnica y la identidad almeriense.
Ubicado en Travesía de Playa Serena, Alinea ha ido construyendo una voz propia dentro de la restauración roquetera. Su cocina parte de la riqueza de la huerta de Almería y del Mediterráneo, pero evita una lectura estrictamente localista: en la mesa conviven platos de raíz andaluza, referencias populares, técnica contemporánea y matices que amplían el registro de la casa sin desplazar el ingrediente del centro del relato.
La recomendación llega en un momento clave para el restaurante. Desde la temporada 2026, Alinea ha reforzado su propuesta con un menú degustación de 7 pases que funciona como principal vía de lectura del proyecto. Este formato, planteado a partir de historias de campo y costa, de mar y tierra, permite entender mejor la cocina de Marchal y la evolución de un restaurante que ha pasado de ser una dirección a seguir en la zona a incorporarse al radar de la guía internacional.
Una cocina de campo, costa y memoria
La propuesta actual de Alinea se articula en torno a dos caminos complementarios: una carta de pequeños bocados, platos para compartir y postres, y un menú degustación que concentra la línea más personal de la casa. En ambos casos, la cocina se apoya en el producto de temporada, en elaboraciones reconocibles y en una manera de trabajar que busca precisión sin perder cercanía.
Entre los platos que definen esta etapa aparecen elaboraciones como la tartaleta de pimiento palermut y vermut, el bacalao El Barquero con espinacas esparragás, la corvina madurada con gurullos almerienses e hinojo, el royal de cerdo ibérico con jugo de carne y cremoso de zanahoria, o el chocolate con panettone, caramelo salado y aceite de oliva virgen extra. Son platos que reflejan una cocina atenta al sabor, al oficio y a la memoria, con el recetario andaluz como punto de partida y no como límite.
El menú degustación de 7 pases condensa esa mirada con elaboraciones como el wantón de guiso de pelotas de Turre, el pez limón con tosta crujiente y escabeche, el canelón de galete entomatao con bechamel de amontillado, el guisante con dashi de sus vainas o TomatiCCo, con tarantelo y gazpacho chipotle. En ese recorrido aparece una de las claves de Alinea: tomar referencias familiares y llevarlas a un lenguaje actual, sin convertir la tradición en cita decorativa.
“Esta recomendación supone una enorme alegría para todo el equipo, pero también una responsabilidad. Alinea nació con la voluntad de contar nuestra manera de entender Almería: su huerta, su mar, sus recuerdos y todo lo que hemos aprendido dentro y fuera de aquí”, señala Estefanía Marchal.
Estefanía Marchal, oficio y sensibilidad al frente de Alinea
Nacida en Linares en 1987, Estefanía Marchal se formó en el IES Valle de Jaén y completó su preparación con estudios de Dirección y Gestión de Cocina en el Parador de León. Su recorrido profesional la ha llevado por restaurantes y hoteles de Baleares, Málaga, Mojácar y Madrid, además de trabajar junto a nombres relevantes de la cocina española contemporánea.
Entre esas etapas destaca su paso por Casa Marcial, el restaurante asturiano de Nacho Manzano, distinguido con tres estrellas Michelin. Aquella experiencia, señalada por el propio dossier culinario de Alinea como una etapa clave en su manera de entender el oficio, ayuda a explicar su respeto por el producto, el cuidado de los tiempos y una cocina construida desde la calma, la técnica y la atención al detalle.
A esa trayectoria se suma también su trabajo con Sergi Arola, otra referencia que amplía el contexto profesional de una chef que ha sabido trasladar ese aprendizaje a un lenguaje propio. En Alinea, Marchal cocina desde una relación directa con la tradición y con el ingrediente, pero también desde una mirada personal que evita el artificio y busca coherencia entre lo que se sirve, el territorio que lo sostiene y la sala que lo acompaña.
En 2024 asumió la jefatura de cocina de Alinea y, en 2025, se convirtió en propietaria del restaurante, consolidando una etapa más personal al frente del proyecto. Ese mismo año, el restaurante recibió la recomendación de Guía Repsol y Marchal fue una de las chefs seleccionadas para representar la gastronomía almeriense en citas profesionales como Madrid Fusión, FITUR y Salón Gourmets. También fue reconocida en la I Ruta de la Tapa “Vámonos de Tapas”, organizada por el Ayuntamiento de Roquetas de Mar.
Una bodega pensada para acompañar la cocina
La experiencia de Alinea se completa con una bodega que acompaña el discurso gastronómico de la casa. La selección combina proyectos clásicos, referencias de cercanía y pequeñas producciones con identidad, con una orientación pensada para dialogar tanto con la carta como con el menú degustación.
Más que actuar como un complemento, el vino forma parte de la lectura completa del restaurante. Cada referencia busca acompañar el producto, ordenar los ritmos del servicio y ampliar la interpretación de una cocina que se mueve entre el recetario almeriense, la memoria familiar y una mirada contemporánea sobre el territorio.
La Recomendación Michelin confirma así el momento de crecimiento de Alinea y refuerza el papel de Roquetas de Mar dentro del mapa gastronómico almeriense. En una ciudad marcada por el turismo, el mar y la agricultura, el restaurante de Estefanía Marchal suma un argumento propio: una cocina de escala cercana, con ambición culinaria y con una identidad cada vez más reconocible.