Un reducto de la cerámica tradicional nijareña

Lorenzo, del taller Ángel y Loli, pertenece a la séptima generación de alfareros de su familia

Alfarería Ángel y Loli, un histórico taller que aguanta en el marchito barrio de los artesanos de Níjar, zona que vivió su máximo esplendor a lo largo de los años ochenta con la calle Real de las Eras como gran arteria de esta cuna de alfareros. Ahora ya solamente quedan cuatro talleres de cerámica tradicional nijareña y uno de ellos sin tienda. Lorenzo Lores García regenta a sus 34 años de edad el de sus padres desde 2019.

más leídas

destacadas La Voz de Almería