Un arma de exterminación llamada falta de agua potable
La ausencia de agua mata a más de 3,5 millones de personas al año

El no tener acceso a agua causa más mortalidad que la peor de las guerras.
Ni bombardeos, ni armas de destrucción masiva sofisticadas: la falta de agua es hoy por hoy el arma más devastadora para la humanidad. Segun datos de The World's Water, la lucha por controlar este recurso ha causado cerca de 300 conflictos bélicos en los últimos 60 años. Un dato resulta aterrador: en 2017, la sequía provocó la peor crisis humanitaria conocida desde la Segunda Guerra Mundial, en la que 20 millones de personas estuvieron al borde de la inanición; y en 2030 se prevé que hasta 700 millones de personas corran el riesgo de ser desplazadas.
Para sensibilizar sobre el tema, una empresa, AUARA, ha colocado en lugares públicos decenas de botellas de agua con un efecto especial que consiste en incluir armas de guerra en su interior. Los usuarios deben desactivar estas armas tirando del cintillo rojo que separa el plástico transparente con la imagen del arma, dejando la botella con su aspecto habitual. De este modo, simbólicamente se hace referencia al papel activo que cada individuo tiene a la hora de contribuir para hacer del agua un derecho universal para todos, en lugar de un arma mortal.
Desde septiembre de 2016, AUARA comercializa botellas de agua mineral (fabricadas con plástico R-PET 100% reciclado) y destina la totalidad de sus dividendos a llevar a cabo proyectos sociales para proporcionar agua potable a países en vías de desarrollo que carecen de ella. Por cada litro de agua vendido, es capaz de generar cuatro litros de agua potable en estos territorios, lo que en estos años le ha permitido suministrar 13,2 millones de agua potable a cerca de 22.300 personas de poblaciones en situación de pobreza extrema pertenecientes a 15 países de África, Asia y América Central.