La Abogacía almeriense, reflejo del crisol cultural de su sociedad
El 13 de junio de 1841, 23 letrados plantaron la semilla del actual Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería

Junta de Gobierno de la Abogacía de Almería.
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unedLa evolución del Colegio de la Abogacía de Almería es reflejo de la que ha experimentado la sociedad en este tiempo: también en lo que se refiere a la incorporación de nuevos miembros de origen extranjero. Es el caso de Karim El Marbouhe, marroquí natural de Fez, que llegó a la provincia cuando apenas tenía cinco años.
Antes de la licenciatura de Derecho, se diplomó en Enfermería, siendo parte de la promoción de 2007. Cinco años más tarde ya contaba con la licenciatura que le abría las puertas a la Abogacía, colegiándose como ejerciente en enero de 2013. Aunque también ha tenido tiempo de convertirse en doctor en Enfermería.
Como otros compañeros procedentes de otros países, apunta que la perspectiva cambia, “sobre todo si tienes delante -en su caso- a un cliente marroquí”. “Hay que saber entenderlos, no porque tengan algún tipo de problemática a la hora de entender las cosas. Lo primero a lo que se enfrentan es a la barrera idiomática. Y luego está también un aspecto cultural que les puede influir. Hay ciertas cosas que, si no las has vivido en Marruecos, no las puedes entender”, apunta. Como ejemplo señala la forma de relacionarse entre marroquíes, ya que el letrado mantiene que cuando surge algún tipo de problema entre personas procedentes de este país, “intentan solucionarlo entre ellas”. “Y si se judicializa, también intentan llegar a un acuerdo”, incide.
Karim no sólo pisa las dependencias judiciales de las diferentes sedes y partidos de Almería, sino que también es asiduo de la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo, etc. “He ido prácticamente por todo el territorio nacional e incluso a tribunales fuera de España. La sensación que tengo es que, aunque somos un operador jurídico más, nos valoran mejor fuera. La profesión está mejor vista en otros sitios”, explica.
Eso sí, resalta también que en su trabajo no ha notado nunca ningún tipo de discriminación racista o de bloqueo por tener un origen diferente. “El trato personal y profesional es siempre agradable, desde el funcionario que gestiona el proceso, pasando por el que hace los llamamientos en la puerta de la sala, hasta el magistrado, que es el que al final resuelve el procedimiento”, asegura.
Cada vez observa cómo más marroquíes se incorporan a las filas del Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería, algo que lo llena de “orgullo”. “Especialmente cuando veo a jóvenes marroquíes con la ilusión de poder decir: ‘He llegado’. Cuando veo esa ilusión en ellos y en sus padres, es súper bonito”, afirma.
Historias
Aunque el nombre de Nabil El Meknassi denota sus raíces, en realidad su nacionalidad es española, ya que su madre es cristiana y su padre “español de Melilla, pero de origen musulmán”. Gracias a unos tíos, su relación con Almería comenzó en 1989, y tras pasar por la Universidad de Granada tenía previsto ir a Madrid a hacer un MBA… Pero gracias a sus tíos acabó recalando en Almería, donde comenzó con un curso en la Cámara de Comercio y con sus primeras labores en la abogacía en el despacho de José Ramón Cantalejo.
“Lo que en principio puede parecer una desventaja se puede convertir en una ventaja, tanto en la universidad como en mi vida profesional”, dice Nabil, quien rememora cómo su nombre llamaba la atención mientras estudiaba en el campus universitario granadino. “El llamar la atención se puede considerar negativo, pero yo decidí convertirlo en una ventaja”, reitera.
Nabil es otro habitual de la Audiencia Nacional y juzgados de todo el país, lo que le permite afirmar que Almería es una de las plazas “más duras” que existen, por delante incluso de otras como Cádiz, por ejemplo en criterios judiciales. “En otras plazas se suele ser más flexible o más resolutivo a la hora de intentar agilizar los procesos, tanto a la hora de conformidad, o al bucar una posición intermedia entre lo que es la defensa y la acusación".
"En Almería simplemente, hoy en día, ya no hay la posibilidad de la conformidad. De hecho, aunque institucionalmente hay una fiscalía de conformidades, es inoperativa. No tiene funcionalidad en Almería tal y como tiene en otros sitios. En otros sitios, de hecho, desde la propia institución se fomentan las conformidades”, lamenta.
Por ello, cree que en Almería muchas veces se “engordan en exceso las acusaciones”, lo que dificulta llegar a un acuerdo respecto a una acusación “conforme a los hechos que realmente ocurrieron”. “El no tener este tipo de conformidades hace que todos los juicios se tengan que celebrar, que luego todo se tenga que recurrir porque los criterios son severos”, abunda.
“Las salas también tienen un criterio un poquito durete, comparándolo con otras provincias. De hecho hay una estadística en temas, por ejemplo, de extranjería, pero se puede aplicar a cualquier ámbito, sea de salud pública, de lesiones… que dice que las penas más duras en delitos contra los ciudadanos extranjeros son las de Almería”, apostilla.
Sobre la incorporación de extranjeros a la profesión, muestra su alegría al ver cada vez más compañeros de origen magrebí, subsahariano, rumano, ruso… En prácticamente en todo el país. “Hoy en día es lo más usual, lo más normal y hay una diversidad de nacionalidades o de personas con orígenes de otros países o de otras procedencias increíble”, mantiene.
Del Reino Unido a Almería
Con un trasfondo totalmente diferente se encuentra Emma Randle, quien ejerció como abogada en su Reino Unido natal durante los años 90 y hasta 2007, cuando se mudó a España. Al llegar a este país comenzó a trabajar como periodista en ‘Costa Almería News’… cuyo cierre coincidió con un Brexit que avanzaba de forma imparable, por lo que antes de que éste se hiciese efectivo comenzó a trabajar para homologar su título en España.
Comenzó a ejercer “justo antes del COVID-19. “Llevo cinco años de ejercicio, sobre todo con clientes británicos, ya que hay una importante comunidad en la provincia. Hago todo tipo de gestiones para ellos, y también colaboro con José Ramón Cantalejo y con mis compañeros del despacho”, aclara.
“El sistema judicial es bastante distinto en España y en Reino Unido. La base es completamente distinta. Aquí la base es el Código Civil, y allí el Common Law. Además, yo no soy una abogada de ir a juicios. En Inglaterra los abogados pueden separarse entre los que van a juicios y los que no. Pero en España no existe esa división”, dice.
Emma también considera que en España existen “muchísimas reglas, los procesos van muy lentos, y es difícil contar con una resolución buena para todo el mundo”. “El Brexit ha complicado, además, muchísimo la situación para los británicos. Ahora tienen que pedir un visado, que es mucho más caro y cuesta mucho más trabajo. Y una vez aquí, siguen teniendo que realizar todos los trámites de residencial”, sostiene.
En lo positivo, incide en el respeto por parte de sus compañeros dentro y fuera del despacho. “Me siento muy orgullosa de formar parte del equipo de abogados de Almería. No lo esperaba, pero ahora realmente disfruto mucho de mi papel”, concluye.
Ilustre Colegio de la Abogacía de Almería
Teléfono: 950 23 75 33
Web: www.icaalmeria.es
JUNTA DE GOBIERNO
Decano: Juan Luis de Aynat Bañón
Diputado Primero: Esteban Giménez Rivadeneyra
Diputado Segundo: Juan Miranda Ordoño
Diputado Tercero: José Luis García Planchón
Diputado Cuarto: Rafael Docavo Muñiz
Diputada Quinta: María del Carmen Rojas Martínez
Diputada Sexta: Josefa Ramos Márquez
Diputada Séptima: María Isabel Martínez-Amo Gámez
Tesorera: Juana Tarifa Martín
Bibliotecaria: Eloísa de Juan Molinos
Secretario: Sergio Martínez Compán