Los europarlamentarios del PSOE apoyan el acuerdo con Marruecos
Los europarlamentarios del PSOE apoyan el acuerdo con Marruecos
El punto y final a la renovación del acuerdo agrícola con Marruecos tendrá lugar en Bruselas durante la última semana de febrero, fecha en la que los eurodiputados votarán dicho convenio en el Parlamento Europeo.
Según Coexphal y Fepex, el recrudecimiento de la crisis en Europa en los últimos dos años ha cambiado las tornas de lo que previsiblemente iba a ser una ratificación sin mayores problemas. “El escenario actual no es el de antes y nos jugamos el futuro y tener o no miles de parados en nuestra tierra”, explica a LA VOZ José Hernández, presidente del comité del tomate de Fepex. Del mismo modo, José Mª Pozancos, director general de Fepex, aún cree que es posible que gane el no en la votación final: “Todavía estamos a tiempo”.
Fepex entiende, según la aritmética que pronostica, que la llave la tienen los europarlamentarios españoles del Grupo Socialista, que podrían desequilibrar la balanza a favor del no, tumbando así el acuerdo agrícola con Marruecos que perjudica los intereses del campo almeriense.
Sin embargo, las manifestaciones públicas y declaraciones hechas en los últimos meses por los eurodiputados del PSOE apuntan justamente en la dirección contraria, mostrándose favorables a la aprobación de dicho acuerdo, aunque con algunos matices.
El testimonio más claro en este sentido es el de la eurodiputada española Josefa Andrés Barea, que en el tercer debate celebrado a finales de noviembre en la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo dijo lo siguiente: “Sí, estoy de acuerdo con el acuerdo con Marruecos. Queremos que se firme un acuerdo con Marruecos, pero con garantías, y que no se produzca ninguna erosión a los productores”.
Consecuencia del actual tratado marroquí en los últimos años en Murcia, Alicante y Canarias han cerrado 50 empresas exportadoras de tomate. Ejemplo de la ‘erosión’ inevitable que provoca en los productores españoles.
“El acuerdo afecta directamente a provincias como la almeriense, que ya tiene un 35% de paro, ¿a dónde vamos a llegar si se aprueba?”, responde Pozancos.
Otro eurodiputado socialista español que ha bendecido el acuerdo en distintos momentos ha sido Sergio Gutiérrez: “Tenemos que ser serios y rigurosos en el debate político. El argumento que se emplea para rechazar el acuerdo que dice que el actual acuerdo no se ha cumplido, yo creo que es un argumento muy simple para algo tan importante como es un acuerdo de estas características”.
Sin disciplina de partido
El único grupo parlamentario que ha evidenciado que votará no en bloque es el de Los Verdes. En el Grupo Progresista hay diversidad de opiniones, dependiendo del país de origen, en el caso español (PSOE) a favor. Los socialistas europeos más sensibles a la cuestión del Sahara (territorio incluido en el acuerdo y desde el cual empresas franco-alauitas exportan tomate y otros productos a Europa) son los proclives al no.
La cuestión saharaui es también uno de los principales argumentos de rechazo esgrimidos por Los Verdes y por José Bové, europarlamentario francés de este grupo.
En el Grupo Popular Europeo los europarlamentarios españoles han anunciado ya que votarán no; aunque al no existir disciplina de partido es una incógnita el sentido del voto de los populares de otros países europeos.
También está en el aire el voto de los europarlamentarios del Grupo Liberal, que en sus intervenciones han mostrado argumentos tanto a favor del sí como del no. Éste es el motivo por el que Fepex, Coexphal y las organizaciones agrarias trabajan en este momento, aunque no haya trascendido, para buscar nuevos apoyos que tumben el acuerdo.
Razones para el sí y para el no
Las razones del sí se resumen en una sola, de naturaleza geopolítica: estabilidad en la zona sur del Mediterráneo. A raíz de las revueltas en el mundo árabe, los eurodiputados argumentan que el acuerdo favorece el desarrollo marroquí. Sin embargo, los aban