Llegan las fresas de invierno de Almería que compiten con las de Huelva
Las cultivan un holandés y una roquetera bajo un invernadero que ha cumplido 50 años

Victoria Rodríguez y Kees Jansen junto a sus fresas.
Tarrinas de gloriosa fresa que no es onubense, sino roquetera; fresa de invierno que germina con el color escarlata en un invernadero del Poniente almeriense. Se trata de un ambrosía que unge desde hace una década Indalfresh, una empresa familiar que se dedica a potenciar la fresa en Almería, un delicioso fruto gourmet de tamaño pequeño, crujiente y de gran sabor que se cultiva en hidropónico.
La fresa de Indalfresh es un fruto rojo más pequeño que otras variedades, un tamaño que concentra un sabor delicado en su interior como producto gourmet. La fresa de Indalfresh se puede degustar desde los primeros días de octubre hasta la primera semana de julio con distribución en toda España.
La idea de establecer este cultivo partió de Victoria Rodríguez, hija de agricultores, y su marido Kees Jansen, que en Países Bajos se había dedicado a la producción de tomate. Decidieron comenzar a cultivarlas en el invernadero en el que el padre de Victoria empezó en Roquetas de Mar en el año 1977.
La clave para que medre este fruto es la temperatura combinada con el agua de riego hidropónico.
Victoria y Kees producen diferentes variedades de fresa, desde la fresa roja a través de una variedad no cultivada tradicionalmente en España con un aroma muy llamativo y un color rojo intenso, a fresa blanca o fresa del bosque. La fresa de Almería es un producto gourmet en todos los sentidos.
El coste de producción no es el mismo que el de las hortalizas y, mientras un pimiento se puede dejar en la planta si no interesa cosecharlo ese día, la fresa no puede esperar. No obstante, en Indalfresh han encontrado un nicho en el mercado durante casi todo el año.
Las fresas de Huelva cuentan con la perdurabilidad, lo que es su principal atractivo y punto a favor. Obtienen esta característica gracias a un cultivo intensivo en tierra bajo el plástico de un invernadero y la humedad sofocante del regadío. Mientras que el sector de la fresa almeriense ha optado por un concepto de cultivo totalmente nuevo y muy diferente al tradicional, que no se centra tanto en aumentar en el tamaño del fruto, sino en preservar la calidad y el sabor, como el caso de Indalfresh y la fresa que se cultiva en la zona de Abrucena.